20 may. 2017

LOS RECUERDOS DE...

...UN ADIÓS.
Los recuerdos del pasado
en mi mente se amontonan,
no sé si los he soñado
o si de verdad pasaron
solo sé, que me atormentan, 
cuando me encuentro a solas
y tú no estás a mi lado.

Recuerdos que ya he soñado, 
recuerdos que rememoro, 
recuerdo que en mis sueños 
son dorados, 
recuerdos que yo añoro.

Yo recuerdo en mis recuerdos
que tú estabas a mí lado. 
Recuerdos son de un pasado
que quizás nunca existió.
Son sueños de un momento 
que un día se marchitó.

En esta primavera alegre
en la que sueño y recuerdo
y trae a mis pensamientos 
aquellos dulces momentos,
en los que yo te encontré.

Sentado en mi balcón 
miro yo hacía el Poniente 
y veo que el sol desciende 
y su corte con su rey.
Corte que viste gala
con colores escarlatas,
que tal momento realza.
El momento de un adiós.

Los recuerdos me embargan, 
en esta primavera tarda,
primavera que es nueva
de colores similares 
y sus nubes son iguales 
a las que aquella tenía 
cuando llegaste a mi vida
diciendo que me querías.

La puesta de hoy es bella,
tan bonita como aquellas
que tú y yo contemplábamos 
agarrados de las manos 
en nuestro banco sentados
y amor nos prometíamos
para esta vida y otras vidas.

Hoy las contemplo yo solo 
intentando recordar 
por qué tú, a mí mi lado no estás,
cuando me hiciste jurar 
que nunca, nunca jamás 
nada nos separaría.

Ya el sol se ha marchado 
y su corte va con él, 
con él también se ha llevado
los recuerdos recordados 
o quizás; los que soñé.

18 may. 2017

PERDI MI CAMINO.

 AQUEL QUE JUNTOS LO RECORRIMOS.
He perdido mi camino,
aquel que un día tú y yo
muy juntos lo recorrimos.

Caminamos el sendero 
agarrados de la mano
paso a paso, vista la frente
con el polvo en los labios,
y el barro en nuestros zapatos.

De vez en cuando un tropiezo,
de poco a poco un descanso
a las sombras de almendros
que jalonaban nuestros pasos.

Una fuente generosa 
entre unos avellanos
nos regalaba su erario.

El camino era angosto,
era dilatado y escabroso,
horadaba las montañas,
y mancillaba los bosques,
y en los más fértiles valles 
donde la hierba adquiere
ese tono “indecente”
donde el agua se expande
pierde su furor y duerme.
En esos valles;
nuestro camino se pierde. 

Tú seguiste tu camino 
y yo me quede esperando
y cuando quise alcanzarte
ya no encontré el camino
por dónde tú te marchaste. 

Eras tú, mi brújula que 
siempre señala el Norte, 
eras mi estrella Polar, 
en nuestras cálidas noches.