12 abr. 2017

EN ESPAÑA...

...UNA NUEVA PRIMAVERA
Por las calles de los pueblos
se huele a incienso y a cera,
se escucha, el redoble de tambores 
los clarines y las trompetas.
Y brota de los balcones 
los lamentos y quejidos 
de las letras,
de las sentidas saetas.
Se oye andar al silencio 
en las noches más serenas
por las calles de los pueblos
que de gentío están llenas.

En los frutales hay flores
y en las más vastas praderas 
las sencillas margaritas 
adornan la verde hierba. 
En el verdino olivar
derramado por las lomas
se oye el cantar de los jilgueros 
que ocultan sus nidos 
entre las ramas más densas.

Primavera en mi España 
que relumbra cual estrella, 
en su primavera se funde; 
en los pueblos y ciudades
la fe de sus moradores
y en sus campos y eriales
su más natural belleza.

En las primaveras de España
la vida y la fe se renuevan.


1 abr. 2017

SUEÑOS QUE SON...

...MENTIRA.
Soñé que te perdía,
y en ese sueño creí morir,
pero al despertar y ver
que todo era mentira
que tú plácidamente
junto a mi dormías,
lloré yo de alegría.

Tú, seguías dormida
de vez en cuando 
tu rostro sonreía
y yo feliz me sentía.

Que vuelva pronto el día
que no quiero soñar,
soñar que te perdía;
soñar los sueños que
hacen daño,
sueños; que son mentiras,
sueños que no se olvidan
al despertar el día.

Feliz es para mí la luz 
del día 
te veo pasear y en tu cara hay,
hay siempre alegría
te escucho yo cantar
y cantas tú a la vida,
y veo yo tus cabellos
que bailan con la brisa,
y en tus ojos azules
hay luz que es alegría,
hay luz que es fantasía
y realidad de vida.

El día va dilapidando
su tiempo en la vida
y yo te estoy mirando, 
contemplo tu energía
admiro tu belleza 
y tu inocente risa.

Eres tú la luz del sol,
eres tú la música de la lluvia, 
eres tú pureza del rocío
que se posa en las flores
cuando la luz se anuncia.
Eres tú la brisa de la tarde
de la mañana eres su risa, 
del verano eres su calor,
del otoño su color, 
del invierno eres el tibio sol,
de la primavera eres su lluvia,
y del agua que corre su sonrisa,
eres tú, dulce canción de amor
que canta a la vida aleluyas.

La noche va pasando 
y ya se acerca el día 
y tú sigues durmiendo  
jugando con mi vida
y yo sigo despierto
no quiero yo soñar 
sueños que son mentiras.

26 mar. 2017

LA GAVIOTA HERIDA


SIN DECIR ADIÓS SE FUE.

Una tarde gris de primavera 
sentado en la quilla de una barca 
que varada en la arena esperaba. 
Esperaba una mar más bonancible 
que a ella permitiera cortar las olas, 
cazar la brisa de la mar,
jugar con la espuma de las olas
que acaricia la barca al navegar.

Estaba yo sentado en su quilla, 
mientras contemplaba el volar 
de una gaviota 
que para mí me era conocida 
y me recordaba a aquella que un día 
se posó en mi ventana estando herida.

Estaba yo sentado en la quilla 
de una barca que varada 
que en la orilla de la playa esperaba 
que la mar bravía se calmara.

La gaviota volaba, gritaba 
y de vez en cuando se posaba 
en la palmera que bailaba 
con la brisa de la mar 
que traía entre sus alas
fuertes olas.

No supe, ni quise reconocerla, 
no quise yo llamarla por si era, 
pero estoy seguro que ella era,
la gaviota herida que un día 
se posó en mi ventana y la curé, 
la alimenté 
y cuando estuvo restablecida, 
se fue sin decirme un adiós 
y en mí dejó ella una herida 
que nunca de sangrar dejó.

La playa estaba vacía, 
el mar estaba furioso, 
la barca en la arena varada 
al cielo muestra su quilla 
y la palmera bailaba 
con la brisa, con la brisa.

El sol se adentraba 
en las entrañas del mar, 
la oscuridad se hacía dueña 
de aquel vasto arenal, 
la gaviota seguía volando 
y gritando a la vez, 
mas yo no la hice caso 
y al final ella se fue.
Se fue volando hacia mar
para nunca más volver.

Sangrando sigue mi herida, 
por la gaviota herida 
que un día yo curé 
y ella sin más un día se fue 
y en mí se abrió esta herida 
que llevo en mi corazón
y soporto yo el dolor 
de aquella no despedida,
que en mi corazón dejó
aquella gaviota herida
que a mi ventana un día
ella herida llegó y un día 
sin decir adiós marchó.