20 sept. 2017

RAMÓN LINARES. 2º ANIVERSARIO DE TU PARTIDA

AMIGO RAMÓN LINARES.
Ya dos años de tu partida,
amigo mío.
Pero a pesar del tiempo 
juntos seguimos recorriendo 
los caminos.
Aquellos senderos que tanto 
nos gustaban, 
que juntos descubrimos.
Senderos y caminos que hoy 
no son los mismos.
Aquellos que mil veces 
juntos recorrimos.

Rememoro cada pedalada 
que juntos dimos,
recuerdo, las mil anécdotas 
que juntos vivimos,
las veces que hablamos,
que reímos,
lo mucho que sudamos, 
que sufrimos
para doblegar la dureza 
y aspereza de los caminos.

Ramón amigo mío,
hace ya dos años 
que te has ido,
no sé dónde te encuentras,
no sé, si dónde estás
existen los senderos
los caminos.

Y aunque tú te fuiste, 
quedaron aquí conmigo 
tus recuerdos. 
Recuerdos, de los muchos 
momentos que vivimos.
Por ello tú aún estás conmigo, 
de mi lado tú nunca te has ido.
Cada día recorres estos senderos
y siempre lo haces tú conmigo.

Tú, en mis recuerdos tienes un sitio.
Conmigo, tú caminas cada día.
Conmigo, tú sigues viviendo el infinito.

RAMÓN LINARES; AMIGO MÍO.

16 ago. 2017

EL TIEMPO PASA.

LOS AÑOS NOS MOLDEAN
Parece increíble, 
no siento añoranzas de tiempos pasados, 
de sueños soñados, 
de amores que casi he olvidado.
Amores que fueron un todo 
y que ahora no son nada.

Parece mentira que todo 
casi lo olvidara, 
que tan solo queden en mis recuerdos 
las cosas carentes de escalas.

Ahora casi lo comprendo, 
ahora sé, porque esto pasa.
Los años no pasan en vano, 
deja en cada uno de nosotros 
sus sabias enseñanzas.

El tiempo pasa, 
las ilusiones se cubren con un velo, 
velo de esperanza 
que, a todo, restan importancia.
Velo que con el paso del tiempo 
si las ilusiones no se cumplen, 
las, diluye en el agua.

El tiempo pasa, 
y en los proyectos de vida,
en ellos, ahora se acorta 
lo que antes se alargaba.
Se vive el día al día, no se sueña 
con cosas que no se alcanzan.

El tiempo pasa 
y los problemas de antaño, 
hoy tan solo son; 
pequeñas algazaras.
Se mira tras un cristal 
que todo o mucho aclara.

El tiempo pasa 
y quieres vivir tranquilo 
sin que para nadie seas carga.

El tiempo pasa 
y se contempla la vida 
tras la ventana del cristal 
de la esperanza.
Ese cristal; 
que, a todo, resta importancia.

El tiempo pasa,
y se acortará la vida 
y tú quieres alargarla.

14 ago. 2017

A MI AMIGO FRANCES...

... EL HOMBRE SIN FIN.

He contemplado su cuerpo
de puro mimbre domado,
y por surcos alistado
que con el pasar del tiempo
trazó en su piel el arado
sin piedad ni miramiento.

Cuerpo de quijote cervantino
que cabalga los caminos
a lomos de su corcel.
Cabalgadura de acero,
montura de pura sangre
no es rocín flaco ni viejo
es, todo un noble corcel
al que adora la luz del cielo
siempre que lo ve correr.

Lleva colgado en su arnés
su resplandeciente yelmo;
que es de nácar y de coral
bailando va con la brisa,

de los céfiros del mar.


Vientos que alegres caminan
siempre le van acompañando
por esos senderos bravos
por donde sube soñando,
soñando; va con las cimas
que, aunque lejos se adivinan
y lo duro él, hace blando.
Paso a paso, poco a poco
a él se van acercando,
y ante él, cerviz inclinan.


Su barba mal rasurada,
sus cabellos y sus cejas
ya el tiempo los encala.
Cabellos y sentimientos,
ya los cubren las nevadas.


Invierno que todo blanquea
y arquea los monumentos
su frente ya roturada,
por la reja de los tiempos
que todo vuelve en besana
donde se siembra ilusiones
y se cosechan ensueños.

Es el pasar de los días
de una vida vasta y plena.
De una vida agradecida,
que se inició;
en el albor de aquel día,
y es ahora; Preludio, 
del inicio de las horas,
y del resto de sus días.

Le vemos cada día cabalgando
por caminos polvorientos,
por esos montes sedientos, 
que de taciturnas jaras,
de lentiscos verdisecos,
de insolentes zarzamoras,
ellos se encuentran cubiertos.
Y sin piedad ni consuelo,
laceran la piel y el cuero
de corceles y caballeros.

Le vemos hollar barrancos
de los ríos casi secos,
y esos campos Sexitanos,
ardientes y deslustrados
áridos, duros, sedientos.
Y, sin embargo, tan bellos.


Salpicados están de islotes
blancos, color de los sueños
colocados en el damero
sin acierto ni concierto.
Cortijadas, heredades 

de raigambre y abolengo.

Y él, siempre va caminando,
cual errante caballero,
cual quijote cervantesco,
va delante y le seguimos
montados sobre jamelgos.
Vestidos;
con coloridos jubones
de colores casi horrendos.
Y tocados, con;
muy refulgentes yelmos.

Siempre seguimos sus pasos,
como fieles escuderos,
sin conocer los caminos,
ignorando el destino,
de nuestro andar altanero.

¡Mas; le seguimos!

Y él siempre marcará
el rumbo
un rumbo fiel y certero
que nos llevará a puerto.

Caballero de la Triste Figura
fue llamado aquel
cervantino manchego
aquel que un día cabalgó
a lomos de un flaco penco.
Aquel, que a pesar de su locura,
fue todo un gran caballero
en nobleza e hidalguía
aunque de escasa fortuna.

Él fue, un muy noble señor.
¡Bendita fue su locura!


Tú no eres castellano,
tampoco eres manchego,
eres tan solo un hidalgo
venido desde muy lejos.

Tú eres y siempre serás;
el inimitable Ars...

6 ago. 2017

GALOPANDO EN MI...

...PECHO
He sentido galopar el corazón 
en mi pecho, 
como galopan los potros 
en las primaveras verdes 
por las praderas ubérrimas 
donde se solacean las hierbas 
para convertirse en heno.

Corría él desbocado 
por los prados de mi pecho, 
saltando sobre las vallas
que encierran mis aposentos 
y en arroyos cristalinos
cauces de lágrimas de hielo
se refresca con sus aguas
antes de seguir su juego
y saltar las talanqueras 
de los huertos de mis sueños.

He sentido sus latidos, 
su palpitar, alterado e inquieto 
golpeando con rabia el tambor 
de mi alterado pecho.

Y no sé si es de amor,
de dolor de pena y duelo.
Solo sé, que galopa sin control
en el cofre de mi pecho.

Mi corazón está inquieto, 
a veces es, una sutil mariposa
de volar dulce y muy quedo, 
y a veces es, un inquieto embrión 
batallando por salir 
del cascarón de su huevo.

Mi corazón está inquieto
y golpea cual martillo pilón
en el yunque de mi pecho.

Y no sé, si es por amor,
por una pena o dolor.
Solo sé que trae dolor 

y desazón a mi pecho.

2 ago. 2017

NOSTALGIA DEL...

...TIEMPO 
Escucho llorar al viento,
que entre sollozos me dice
que no puede estar contento.

Llantos de pena y lamentos, 
lloros que emanan del alma
y que buscan su refugio
en esos largos silencios.
El viento que todo invade
que conoce los secretos. 
El viento que está llorando
sin consuelo en el tiempo. 

Escucho llorar al tiempo
y entre suspiro me habla,
de añorados momentos.

El tiempo llora y solloza
porque no puede detenerse
en esos buenos momentos.
Momentos que uno recuerda,
y los guarda en sus recuerdos 
para volver a vivirlos 
a solas con el silencio.

El tiempo llora también
porque no puede evitar
vivir los malos momentos. 
Momentos, que uno quiere olvidar
pero los lleva tan dentro
que es imposible borrar
porque son parte de ti 
y nunca han sido un sueño.


Veo llorar a las nubes...