27 feb. 2017

MIS SUEÑOS Y MIS RECUERDOS

ES TODO LO QUE YO POSEO.


Cada día recorro mis caminos, 
si, aquellos nuestros senderos.
Esos que un día tú y yo
los recorrimos juntos,
unidos, aunque desde lejos 
caminamos muy unidos
los rectos senderos que son;
los diáfanos y paralelos renglones 
de los mudos cuadernos.

Quizás la limpia y tersa pantalla 
de nuestros ordenadores
donde cada día escribimos 
nuestros humildes versos.
(Al menos los míos son; humildes.
Tan solo eso)

En ellos, en los versos
siempre encontraremos 
algo que no es nuestro,
algo que es tuyo y es mío,
que es mío y a la vez nuestro,
que es del otro, al fin y al cabo, 
todos son; 
son nuestros recuerdos.

Mis manos se deslizan sobre
las letras del piano negro
y con cada toque uno tras otro 
letra a letra formo las palabras 
que en hileras firmes
escriben mis versos.

Con versos en haces, 
se forman estrofas 
y al final poemas,
y quizás sin yo pretenderlo
en ellos divulgo mis sueños.

Siempre que intento escribir, 
yo solo pretendo
plasmar en mis versos 
tan solo mis sueños.
Nunca es mi intención
y jamás pretendo
cambiar el mundo.
Ese no es mi sueño.

Los sueños y recuerdos 
son nuestro bagaje
y en ellos tienen cabida
lo malo y lo bueno.

Mis sueños son míos,
también mis recuerdos
los unos y otros es todo;
todo, lo que yo poseo.


25 feb. 2017

YO NACÍ

LA DICHA DE NACER EN UN EDÉN.
Yo nací una mañana 
cuando el sol del mes Julio 
ya daba sombra al alba.

Nací a la cepa de un olivo 
que su fruto ya mostraba 
entre sus hojas de plata.

Nací a la orilla del Ambroz 
que una nana me cantaba
mientras sereno, él caminaba.

Yo nací y mis ojos contemplaron 
los huertos, prados y montes
donde las encinas son reinas 
y alcornoques sus consortes.

Nací en el valle del Ambroz 
que gran belleza esconde, 
en sus aguas cantarinas, 
sus umbrías y sus bosques, 
en sus dehesas de encinas, 
salpicadas de alcornoques, 
olivos en formación 
tan altivos y tan nobles.

La ribera del Ambroz es el edén,
dónde los sueños se esconden.

Aquí canta en las noches
el ruiseñor 
y las alondras al albor
canta el jilguero cantor
huele a albahaca, a romero
a madreselva, lavanda
en sus campos y en sus pueblos.

Fue aquí donde nací
una mañana al alba
cuando el sol del verano
hacia sombras al alba
y veranean lo sueños
bajo los puentes de piedra
viendo bañarse al sol en 
los remansos serenos.