16/05/13

EL TEDIO DE LA MONOTONíA


LA MONOTONÍA TEDIA.

Sí recuerda, es verdad que nadie te ve, 
que te has vuelto invisible para los demás,
como lo es el silencio, el tiempo, la brisa, 
la espera, como son aquellos que no nos importan.

Pero eso no quiere decir que él ya no te vea,
que no siente tus pasos ni gira su cabeza cuando tú te alejas.
No es verdad que no nota tu presencia en tu larga espera.
 
Sí te has vuelto invisible es porque tú lo quieres,
porque tú a si lo deseas, porque desde tu silencio
 
lo observas, lo miras, los esperas. 
Para él sigues existiendo, sigues estando presente donde te interesa.
Tú sigues amando en silencio y eso; eso es lo que para él cuenta.

Tú sigues amando, también esperando a que pronto él vuelva 
y él estará observando por ver si de nuevo tú llegas.
Esperando; quizás él espera a que tú regreses,  
a que tú de nuevo un día vuelvas y quizás él te pida, 
una y mil veces perdón por su cobardía por su gran torpeza 
al no haber sabido descubrir el amor que hay en ti,
ese amor que espera. 
Ese amor sincero, amor verdadero, amor; amor verdadero 
con que el mundo sueña.
Quizás él te pida mil veces perdón y por su dejadez, 
por su gran ceguera y por su ignorancia y por su torpeza.

Sigue, sigue siendo invisible para observar y nadie te vea, 
para que tu ausencia sea el revulsivo y él se de cuenta 
de ese tu amor y de tu presencia.
La monotonía, la rutina aquella, el tedio mató el amor
las horas cuando estabais juntos se hicieron eternas.

Volverá a quererte como antes a ti quería, 
como antes de que él se fuera. 

Él te volverá a ver, tan linda, te vera tan bella, 
acariciara tu piel, jugará con tu sedosa melena, 
te estrechará entre sus brazos, como si lo fuera 
la primera vez que él lo hiciera. 
Te amará como nadie amarte pudiera.

Y de nuevo volverá la pasión, las horas volverán a ser 
cada vez más cortas, los minutos serán como días 
 mientras tú esperas a que él de nuevo junto a ti vuelva.

Es bueno ser invisible para que él te descubra cada día 
y se rompa la monotonía tedia.
Es bueno renovarse cada día, es bueno renacer cada día 
para que al amor no lo mate la monotonía 
ni el tedio nos haga invisible para que nadie nos vea.

14/05/13

A LA MUERTE

DESPUÉS QUÉ...
La he visto pasar de largo sin detenerse siquiera, 
después escuche los llantos y también sentí la pena 
en una casa vecina, más era una casa ajena.
Una vez se hubo marchado, tras sí dejó un reguero 
de dolor y desespero, de una esperanza nueva, 
en la que casi no creo.
La vi pasar, más no miró hacia mí, 
será que yo no la vi o ella miró hacia otro lado. 
Más yo a ella si la vi, la vi; pasaba a mi lado.
La sentí, una y otra vez deslizarse silenciosa, 
como lo hace la mosca que se posa sobre ti 
y apenas tú si la notas si ella no se hace sentir.
Pero un día entró ella en mí casa sin llamar 
no la tuve que abrir la puerta, entro y sentó junto a mí, 
ni tan siquiera me habló, ni siquiera me nombró
y yo, yo me tuve que ir, me tuve que ir con ella.
El viaje fue muy corto y vi que yo, ya no era yo, 
solo un espíritu era, que poco a poco todo se desvanecía 
se desvanecía todo, a mí alrededor, 
y comprobé por mí mismo que era una mentira 
que otro mundo existía una vez que yo muriera.

Busqué en aquel lugar a mi madre a mi padre, 
busqué yo sin conseguirlo a un amigo o familiar 
que antes de mi él partiera, 
más nos los pude encontrar, no había nadie, 
solo existían sus recuerdos en el aire 
y el olvido que campaba, que campaba a su aire.
Llamé, llamé, corrí, corrí, busqué, busqué por cada rincón, 
Busqué, busqué yo por todas partes y entonces yo me di cuenta 
que el otro mundo que me habían prometido, 
se llamaba “Mis Recuerdo” y en él vivían para siempre 
mis padres, mis familiares, mis amigos...
Todos ellos viven y han vivido en mí desde que se fueron 
y yo no puedo ni debo de ellos jamás olvidarme,
pues es mucho lo que yo a ellos quiero.

No me olvides te lo pido, que quiero seguir viviendo 
y no morir en el olvido, el olvido del recuerdo. 
Pues si me olvidas yo muero, para siempre por los siglos, 
más si me sigues recordando encontraré el paraíso, 
donde vivir muy feliz sin tener que preocuparme. 
Si tú me recuerdas, si tú me quieres, yo viviré en el limbo 
que es el reino que a ti y mí nos prometieron.
Los recuerdos son la gloria prometida
donde viven los que se han ido y siempre se les recuerda.

Morir es morir si me olvidas, más si tú me recuerdas 
la muerte siempre es, será y está bien vencida.

11/05/13

AMOR CIEGO



AMOR CIEGO.
Espero a que la tarde resbale por el horizonte 
que las sombras ocupen su espacio en las calles, 
que los vencejos conquisten el aire, 
que la brisa traiga el frescor y el aroma como cada tarde.
Espero, yo espero en la esquina de aquella calle.
Espero a que tú regreses; es tarde 
y espero impaciente que llegues. 
Espero que no vengas tardes.

El sol se oculto hace tiempo, 
la noche ocupó su espacio en las calles, 
las estrellas rilan en el cielo y la luna llena,
la luna llena es del cielo su estandarte.

Otra tarde que tú no has venidos, 
si lo haces, otra vez llegas tarde, 
otra noche que me quedo solo, 
solo paseando esperando encontrarte.

La noche es ya noche, 
los vencejos se fueron ya antes 
yo miro hacia aquella esquina 
donde hace tiempo debía encontrarte.
Más tú no has venido, ni pronto ni tarde, 
otra vez estoy solo, otra vez mañana, 
deberé una vez más perdonarte.

Y mañana cuando nos encontremos 
me dirás, me dirás que quizás te olvidaste, 
me pedirás mil veces perdón y yo, 
tendré, tendré que perdonarte.
Se muy bien que no debo hacerlo, 
que yo debo, yo debo olvidarte 
que quizás mañana mil veces 
me arrepienta de no alejarme.
……
Paso el tiempo y los años pasaron 
y nuestro amor fue un infierno
y de nuevo me encuentro solo, 
solo esperando que el tiempo no pase.

Ahora lo recuerdo, no debí esperarte 
y es lo que yo siento, que te sigo amando, 
te sigo esperando y amando en mis sueños.

Te sigo esperando donde te esperaba, 
cada tarde veo volar los vencejos 
cada tarde veo el sol que resbala 
por su tobogán por donde se escapa
y yo cada tarde paseo muy solo esperando,
esperando encontrarte una, una vez más, 
más tú nunca vienes, más tú cada día 
te retrasas y nuestra esquina, tu esquina
como siempre se encuentra vacía.

Lo que siento es que tú mañana, 
no me dirás, como antes lo hacías,
que te perdonara que olvidado habías.

El amor es ciego, el amor perdona,
el amor no, no sabe de engaños,
el amor ignora que llegabas tarde,
porque te olvidabas con otras personas,
el amor creía siempre en tus palabras. 

El amor, amor que yo te tenía
aún hoy te quiere como aquellos días
aún hoy te espera, como cada tarde
en nuestras esquina de la calle aquella.