23 may. 2018

LOS CAMINOS A SANTIAGO

 A PIES EN BIZKAIA.

Senda de Caminos viejos
donde se escribió la historia,
por donde el peregrino camina, 
y va buscando la Gloría.

Camino de carreteros,
donde trajinaban recuas,
veredas que cruzan montes,
y se adentran en las sierras.
Camino que va a Santiago,
Camino de las estrellas

Camino que recorrían;
caballeros de a caballos,
con cotas de mallas viejas,
peregrinos de mochila y de bordón,
esclavina y vieira.

Caminando hacia Santiago,
van cruzando nuestra tierra:
Andariegos que caminan,
peregrinos, 
que carecen de pereza,
penitentes, que van buscando
el perdón de los pecados,
y, del alma; fortaleza.

Tiene el Camino en Bizkaia
mucho encanto y belleza.
Tiene senderos muy bellos,
pueblos junto a la vereda
monumentos, caseríos,
templos, ermitas, fortalezas...
Tiene varios itinerarios
todos ellos impregnados,
de verdor, color, belleza.

1ª Jornada.

MARQUINA XEMEIN - GERNIKA

Camino; al entra en Markina,
dejas las tierras ajenas
remontando el valle del Artibai
en Bizkaia tú te adentras.

El Oiz, te observa Camino, te da,
su protección y su sombra.

Camino, que ahora caminas
sobre una verde alfombra
con la que cubres el sendero
los árboles con sus hojas.

En el solar de Bolívar;
dicen que hay buena tierra
ya que en ella germinó 
aquella semilla tierna,
que en Venezuela logró,
romper la dura cadena.

Zenarruza es el refugio
donde el alma se serena,
donde te encuentras con Dios,
donde repones la fuerza.

El Oiz tranquilo y sereno
coronado está de antenas,
contemplando el Camino
recostado en su loma.
Ya no llama a los junteros,
ni a él, el bocinero se asoma,
solo modernos molinos,
murmurando están ahora.

Camino tú subes altos,
cruzas ríos, valles y montes hollas,
visitas viejas ermitas;
humildes, cerradas, solas,
y rezas, en solitarias iglesias.

En Guernika te detienes,
Camino; embriagado,
de su ambiente y de su historia.

Guernika, símbolo de libertades,
de convivencia pactada,
Guernika es para los vizcaínos
su utopía encontrada.

¡Detente! Camino un poco,
que Compostela espera.

¡Habla! ¡Camino con todos,
con el viejo roble charla!
Que te hable de los tiempos
que a su sombra se juraba,
que te hable del juntero
que tus senderos hollaba,
para acudir a la junta
que a sus pies se celebraba.

Que te enseñe el mural,
que Picasso un día pintara,
de aquel hecho tan luctuoso,
que el mundo repudiara.

Gritos, llantos, voces, lágrimas,
bombas, fuego y algazara.
Guernika se llenó de horror,        
y le arruinaron sus casas,
la muerte ocupó sus calles
la rabia, la impotencia,
el dolor, el luto, el llanto...
por todo el lugar campaba.

Pero no tengas tú pena, 
Camino,
que la alegría en Vizcaya,
hace tiempo que ha entrado
en sus hogares y casas.
Que, en jardines y alamedas,
en las calles, en avenidas,
en sus numerosas plazas,
se plantaron las semillas
de la paz, germinaron y crecieron,
frondosa, hermosas, sanas…

Camino viejo y hermoso,
que cruzas ríos y valles,
montañas, calles y plazas.
Que conoces muchos pueblos,
cada uno con su historia
y con su idiosincrasia.
Lleva la paz a los hombres,
ten las ideas muy claras
que eres un Camino viejo
de oración y de hermandad,
de paz, amor y esperanza.

Camino se tú,
como el Roble de Gernika;
A sus pies se escuchó la palabra,
se desterró para siempre
la autocracia y las armas.

Que en tu camino se encuentren,
la libertad y la amistad,
la oración, y la palabra,
hallen la paz
y la fraternidad que hermana.

2ª Jornada.

GERNIKA – LARRABETXU.
        
Dejas Camino Guernika,
con lágrimas en el alma
de lo feliz que has sido
en esta ciudad forada.

Camino, tú ahora caminas
por la que todos la llaman
“La Ruta Juradera”
pues en ella, los Fueros,
hace tiempo se juraban.

Dejas atrás viejas ermitas,
que de los santos son casa.
Casas torres que han perdido,
sus bélicas barbacanas.
Camino, descansa un poco
en la encina centenaria.
Subes lomas, cuestas bajas,
cruzas regatos y arroyos,
bosques de pinos y acacias,
robles que a ti te dan sombra
cuando por Morga tú pasas.

El Bizkargui te acompaña
en el andar de esta etapa.
Goikolexea te espera,
donde antes se juraba
los Fueros que gobernaban,
por los reyes y los señores,
de esta tierra y de España.

Larrabetxu ya se ve,
donde encontraras la calma,
donde recuperaras las fuerzas,
perdidas en la jornada.

Que bien te tratan Camino,
en los pueblos de Vizcaya,
y Larrabetxu es el espejo
donde los otros miraban.

Senderos llenos de historia
en cada paso gravada,
de la que fueron testigos
las cimas tan escarpadas
de los montes que rodean
y a los pueblos de Bizkaia.

En él se edificaron templos
que a Dios se consagraban.
Y ante Dios y los hombres
las leyes, se prometía guardarlas.

Camino viejo hollado
por reyes y peregrinos,
por aldeanos que junto a él
han levantado sus casas,
que han visto pasar el tiempo
soñando con el mañana.


3ª Jornada.

LARRABETXU-BILBAO

Sales de nuevo al sendero 
Camino;
hacía Bilbao que te llama,
pasas primero Zamudio,
antes cruzaste Lezama.
Santa María la Virgen,
una oración te reclama,
en la ermita El Humilladero
la Santa Cruz, se proclama.

Por el valle del río Asúa,
ahora Camino tú andas.
La Torre de los Malpica,
tiene solar en la plaza.
Camino ya acometes
la subida de Archanda,
por un sendero muy antiguo
del que los pergaminos hablan.

Desde Archanda contemplas, 
Camino;
Bilbao, sus pueblos y el Abra,
y diriges tus pasos ahora
hacia la loma de Artagan,
donde la Amatxu de Begoña,
tiene levantada casa.

Camino ahora desciendes
por una antigua calzada
y te adentras en el viejo Bilbao
donde Santiago te llama.

Santiago te está esperando
y te recibe en su casa,
te anima a ti Camino,
Camino, que ahora descansas.
Deja tu mochila en el suelo
y el bordón junto a la entrada.
Vístete de bilbaíno y visita,
esta ciudad tan bonita,
tan moderna,
tan bellamente adornada.

No te olvides Camino, que,
como Bilbao no hay nada.

Camino has caminado por el valle.
Has subido hasta Archanda
a sus pies Bilbao y el Abra.
Has visitado al Apóstol Santiago,
Las Siete Calles, 
el Puente de San Antón,
los Santos Juanes
y a la Amatxu en su casa.

Bilbao tendido en la ribera callada,
de un Nervión dormido
que le entrega sus aguas
al Cantábrico bravío,
que le recibe en El Abra.

4ª Jornada.

BILBAO - PORTUGALETE

Camino sales tú andando
por una calle muy larga,
y abandonas Bilbao
subiendo por Castrejana,
pasas el puente El Diablo,
por donde antes cruzaban,
aldeanos y sus recuas
con un tesoro en la carga.

Ahora pisas tu Camino,
una medieval calzada
que te lleva a la puerta
donde vive Santa Águeda.

Camino sigues andando,
a tus pies se extiende el Abra,
los antiguos astilleros,
las fundiciones, las fábricas,
se han tornado en jardines,
paseos, avenidas y calzadas.

En Baracaldo visitas
a San Vicente en su casa,
abandonas Sestao
que ha cambiado su cara,
antes sucia y oscura,
ahora muy limpia y blanca,
Sestao recuperó su sol
que los humos ocultaban.

En Portugalete Camino,
siempre paras y descansas,
y le rindes pleitesía a Santa María,
en su hermosa morada.

Camino te has mezclado
con una industria callada,
con unos puertos dormidos,
astilleros que no hablan,
donde ahora los hombres,
pasean y no trabajan.

Margen Izquierda,
margen más humanizada,
donde antes los hombres,
trabajaban y trabajaban,
ahora pasean
sus recuerdos y añoranzas.

5ª Jornada.

PORTUGALETE – EL HALLA

Camino ya te alejas,
un poco de la ensenada
y te adentras para ver
el lugar donde sacaban
el mineral de hierro
que hizo rico a muchos hombres
antes de que se agotara
y en esas minas está escrito,
el dolor, el sufrimiento y la rabia,
en cada veta agotada.

El mar te está esperando
antes de cruzar la muga
por donde llaman El Halla.

Camino has recorrido,
la zona que fue minada,
la zona que le dio a Bizkaia
tanta fama.
Donde se hicieron ricos,
tantos y tantos patronos,
con el dolor y las lágrimas.

Camino sigue andando
que has llegado a Cantabria.


OTROS CAMINOS DE VIZCAYA.

Tienes otros senderos Camino,
que también cruzan Bizkaia.

Por Ermua y por Zaldibar
a Durango se llegaba,
por Mamaría se subía a Urquiola
y se dejaba Bizkaia.

Otro que seguía el Nervión
remontando sus aguas;
Arrigorriaga, Miravalles,
Llodio y en Orduña
a La Antigua visitaba.

El que va por Castrejana,
el Cadagua hollaba;
Gueñes, Sodupe y Zalla.
En Balmaseda, llegado al Berrón,
por Burgos seguía su andada.

Aquel que por Sopuerta,
subiendo el puerto de Las Muñecas,
también llagaba a Cantabria.

Estos son los senderos,
que el Camino de Santiago,
tiene gravado en la piel

verde de Vizcaya.

UNAS JORNADAS EN EL CAMINO DEL NORTE.

AGOSTO 2002

En nuestros rostros golpea 
la brisa que huele a limo.
Hasta nuestros oídos, llega 
el lamento
de un mar que se siente herido,
nuestros ojos descubrieron 
un verdor ya florecido. 
Nuestros pies han caminado 
por senderos tan bonitos,
al que dan sombra los robles, 
las hayas, los eucaliptos,
las encinas centenarias, 
a quienes hacen guardia los pinos.

Un camino al que acompañan casas torres,
de Gam-boinos y Oñacinos,
de ermitas que se erigieron 
a santos muy peregrinos,
de caseríos que duermen 
al borde de este camino.

Entre Irún y Donostia, 
nuestro caminar fue duro,
la hermosura del paisaje 
no la ignoró el peregrino.
De Donostia a Zarautz, 
por Igueldo lo subimos,
y contemplamos La Contxa, 
con todo su señorío.

En Orio rememoramos 
a antiguos peregrinos,
que cruzaron aquella ría 
sin pagar lo convenido.
En Zarautz, visitamos 
la “Tumba del Peregrino”,
y ante la misma oramos 
por todos los que quedaron 
al borde de los caminos,
y después de descansar 
marchamos hacia Mutriku.

San Martín Tours; 
patrono de los romeros,
caminantes, peregrinos,
de todo el que camina 
para encontrar su destino.

En Getaría contemplamos 
como maduran las uvas
conque se elabora el vino,
luego subimos El Calvario 
rememorando a Cristo,
y continuamos andando 
pernoctando en Mutriku.

El camino sube y baja, 
se va enredando entre pinos,
cruza arroyos de agua clara, 
agua, que lava los caseríos,
robles que muestran heridas 
de los años que han vivido,
robles que han cobijaron 
a antiguos peregrinos.
También cruzó nuestro andar 
debajo del Megalito.

Markina; que bien nos ha recibido,
todas sus autoridades al camino han salido.
A la mañana siguiente la lluvia, 
una visita nos hizo
y fue nuestra compañera, 
aunque no se lo pedimos,
con nosotros caminó, toda la etapa, 
sin darnos ningún respiro.

Bolívar, y en Zenarruza 
los frailes nos han recibido,
con ellos hemos orado 
y un café, en tertulia compartimos.

En Gernika nos llevaron, 
a conocer cada sitio;
rememoramos la jura de los Fueros 
que rigen nuestro destino,
contemplamos el viejo Roble 
que es para nosotros símbolo.
Junto al Cuadro rememoramos 
el dolor y el sufrimiento,
a que fueron sometidos,
con las bombas incendiarias 
que arrojó el enemigo. 

El camino se dilata en etapas, 
caminando,
hacia el lejano destino.
Unos siguen caminando, 
otros dejaron su sitio,
sitio, que otros nuevos ocuparon 
queriendo hacer camino.

Muxika, Gereki, Goikolexea, 
con su iglesia juradera
que los santos calahorranos 
tienen su solio en el sitio.
Larrabetzu está en fiesta, 
con ellos nos divertimos.

En el camino de nuevo,
el andar se hace exigente 
estamos llegando a Bilbo.
Visitamos a la Amatxu  
y a la misma le pedimos,
que interceda por nosotros 
para cumplir el destino.

Ya entramos en Santiago, 
Santiago el bilbaíno,
con el Apóstol hablamos 
de cómo nos va el camino.

El camino ha cambiado, 
sus robles, hayas y pinos,
por ladrillos, hormigón, 
por semáforos y por ruido.

Santa Águeda, Barakaldo, Sestao
y en Santa María de Portu 
a la Virgen, una visita la hicimos.

¡Por fin! En camita blanda 
nuestros cuerpos han dormido.
Portugalete; que bien nos ha recibido,
nos colmaron de atenciones 
que no hemos merecido,
a la villa jarrilera estamos agradecidos,
pues en nuestro caminar,
nunca fuimos, 
así, de bien atendidos.

Volvemos a caminar 
junto a nuestro mar bravío
y el mar al vernos tan cerca 
amansó su poderío,
y para unirse a nosotros, 
él, se hizo peregrino.

Las gentes, contemplan el caminar 
y como nos divertimos,
aunque nos duela la espalda, 
y nuestros pies estén heridos,
en las piernas tendinitis 
que nos regala el camino.

Hemos cruzado la muga, 
pero seguimos camino,
y le decimos a los cántabros 
que recojan el testigo,
que hay que recuperar 
este olvidado camino.
Camino duro y hermoso, 
antiguo como ninguno.

Ya para terminar 
que somos agradecidos,
os doy las gracias a todos 
los que habéis asistidos,
ahora que retornamos a ese, 
a ese otro camino
que sin saberlo llevamos 
cada uno consigo mismo.

Si fue mucho lo que andamos, 
lo que andamos, 
disfrutamos y sufrimos, 
mucho más fue lo vivido.

Gracias a todos, 
a todos los peregrinos,
en Irún éramos extraños 
en Castro, todos amigos.

Conclusión final:
Le hemos gritado a Euskadi, 
que lo tiene en el olvido,
el Camino de la Costa 
que siempre ha existido