13 sept. 2010

UTOPÍA

Estos humildes y sencillos versos están dedicados a aquellas personas que junto a mí o solos, recorren esos caminos y senderos buscando aquello que les falta y muy especialmente a Juan y a Lorenzo, mis últimos compañeros de aventura por esos caminos de Dios.
Yo sé, que si a muchas de esas personas les preguntásemos que buscan, quizás y creo no equivocarme, que dirían que nada. Pero ellos bien saben que no es cierto. El ser humano siempre está en una búsqueda permanente a lo largo de su vida. Quizás lo que buscas, se llame paz interior, felicidad, amor, esperanza, sueños, poder, dinero, quimeras, etc. En definitiva; van buscando eso que los entendidos llaman utopía, palabra en la que se encierra todo lo antes dicho.
Para todo nosotros que hollamos las trochas, los senderos, los caminos andando van estos pobres versos.

ESOS CAMINOS (UTOPÍA)

He recorridos senderos
que se esconden en los montes,
que caminan junto a ríos
en los que beben los hombres.
Unos caminos perdidos,
entre ruinas y cascotes,
entre malezas y zarzas,
y tomillos con sus brotes,
entre romero y retamas,
entre encinas y entre robles.
Unos caminos que andando,
entre los montes se esconden.

Unos caminos;
unos caminos,
que por andar ya no andan.
Unos senderos; Senderos
que no quieren que los vean
caminando y se esconden
y se esconden,
en surcos de las besanas
tierras que labran los hombres.

Caminos, que por caminar,
y caminando ellos sueñan
con que algún día cercano
encontraran su destino.
Sueñan;
que un día no muy lejano,
sus sueños e ilusiones
quimeras y fantasías,
se hagan realidad un día.

¿Dónde, dónde está ese camino?
¿Dime tú buscador de los destinos,
dónde ese camino se esconde?
Que yo quiero caminarlo
y andarlo entre esos montes
y bañarme en esos ríos
y oler aromas de monte,
que huelen a yerbabuena
a tomillos y la lavanda,
que también tienen fragancias
de tierras secas y mojadas
de cobres y de esperanzas.
Fragancias del espliego
del jazmín y de las jaras
de madreselva y retamas
de sueño y fantasías,
de tristezas y añoranzas

¿Dime tú caminante,
dónde esos caminos se hallan?

Yo he andado por caminos,
que cruzan valles y montes,
que se bañan en los ríos
y que en las sombras se duerme.
Sombras de robles y de encinas,
de fresnos y de alcornoques,
sombras que te dan frescor
y hacen; que a su sombra sueñes,
y que algunos de esos sueños,
quizás, un día es posible,
quizás; es posible que un día
esos sueños te se logren.

Yo he caminado senderos
que nadie sabe por dónde,
por donde el camino nace,
tampoco por donde muere,
senderos llenos de espinos,
de malezas y cascotes,
llenos de agua y de barros
donde los sueños se rompen.

Yo he andado sin saberlo
senderos duros de bronce
donde los problemas crecen,
donde los sueños fenecen,
donde los pueblos que pasan
miran hacia ese camino,
con mirada indiferente.

Yo nunca logro encontrar,
aunque lo intente y lo intente,
esos caminos que dicen
que en ellos sueños florecen
que se hacen realidades
que las ilusiones crecen
y el caminante es feliz
aunque a ningún lado lleven.
Yo nunca pude encontrar
esos caminos que dicen,
que en ellos; la utopía crece.
Y aunque mucho yo busqué
esos caminos y senderos
nunca pude yo encontrarlos;
y siempre en mí,
ellos se encuentran ausentes.

Las fotografías corresponde a la Ruta del Ebro Agosto 2010

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