cuando te dije que te quería.
Un silencio que nadie nunca supo,
de donde vino, ni que era lo que aquel
silencio de nosotros quería.
Un silencio tan denso y tan espeso,
que su presencia llenó la estancia,
estancia que antes estaba tan vacía.
El silencio selló tus lindos labios,
rosados, carnosos y húmedos.
Labios que soñaba besarlos cada día.
El silencio que nunca quiso hablar,
un silencio que hablar ya no sabía.
Y ambos nos fuimos en silencio,
andando en silencio por la vida.
Nunca jamás volvimos a encontrarnos.
El silencio lleno con su mudez,
nuestras melancólicas vidas.

2 comentarios:
Que fotos magníficas no seu blog.
Parabéns...
No solos las fotos son bellas, aunque no todos algunos versos también.
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