2 nov 2014

VERSOS SUELTOS

MI ESCRITORIO
He vuelto del campo 
donde en mi mente 
se iban formando 
versos y más versos, 
y unos con otros, 
estrofas tejiendo. 

Cuando me senté en mi escritorio 
todos esos versos se desvanecieron, 
no encontré los versos tan lindos tan bellos 
que unos con otros estrofas hicieron. 
Todos, todos ellos se desvanecieron.

Mi mente está en blanco, 
de mis pensamientos los versos se fueron, 
se fuero volando muy lejos, muy lejos 
y aunque los busque entre mis recuerdo 
no pude encontrar a esos lindos versos.

Busqué en mi mesa esos versos sueltos 
que quedan perdidos de unos poemas 
donde no encontraron jamás aposento.
Versos, versos sueltos 
que hablan de amor,
que dicen adiós, que dicen te quiero...

…recuerda mi amor que aunque tú estés lejos...
...lejos muy lejos yo jamás te olvido...
...te sigo queriendo...

Versos que hablan de lejanos sueños, 
sueños olvidados que nunca, que nunca
realidad se hicieron.

…soñé yo soñaba con que un día...
...juntos viviríamos y nos amaríamos... 
...yo soñaba y en mis dulces sueños...
...mas tú te fuiste y me quede muy solo, 
solo con mis sueños...

Versos que hablan de adioses muy tristes, 
felices reencuentros.

… el tren se alejaba y tras el cristal 
de aquella ventana que se va corriendo 
se ve un pañuelo que hondea sin viento
Se ven, unos ojos tristes que se van perdiendo…

… el tren se acerca a la estación de tercera 
y un corazón palpita escudriñando las puertas…

… un abrazo casi eterno, 
unos labios que se acercan 
y no quieren separarse; 
quieren; que el tiempo,
que el tiempo se detenga…

Versos, versos sueltos 
perdidos en mi escritorio 
esperando su momento 
de formar con otros versos 
la estrofa de un poema 
que hable de amor y sueños, 
que hable de tristes adioses 
y de felices rencuentros.

Yo los seguí apartando, 
no creo que sea el momento
de unirlos uno con otros, 
de juntar los versos sueltos 
que están muy diseminados
en mi mesa escritorio.

Y si mi musa no viene
yo la seguiré llamando
para que traiga hasta mi
versos frescos que cuenten
nuevas historias de amores
y desamores 
y queden los versos sueltos
en mi mesa escritorios
para que un día sin musa
yo los pueda releer 
y recordar el momento,
de mis poemas escritos,
de esos poemas perdidos
que se están envejeciendo
porque nadie,
nadie se para a leerlos,
y nada tienen que decir
cuando están en silencio,
que no sea, sólo tan solo
un sueño.

Versos, versos sueltos y dispersos
pero nunca, nunca jamás olvidados
en mi mesa acomodados esperando
el día feliz del reencuentro.

No hay comentarios: