MI ESCRITORIO
He vuelto del campo
donde en mi mente
se iban formando
versos y más versos,
y unos con otros,
estrofas tejiendo.
Cuando me senté en mi escritorio
todos esos
versos se desvanecieron,
no encontré los versos tan lindos tan bellos
que unos con otros estrofas hicieron.
Todos, todos ellos se desvanecieron.
Mi mente está en blanco,
de mis pensamientos los versos se fueron,
se
fuero volando muy lejos, muy lejos
y aunque los busque entre mis recuerdo
no pude encontrar a esos lindos versos.
Busqué en mi mesa esos versos sueltos
que quedan perdidos de unos poemas
donde no encontraron jamás aposento.
Versos, versos sueltos
que hablan de amor,
que dicen adiós, que dicen te quiero...
…recuerda mi amor que aunque tú
estés lejos...
...lejos muy lejos yo jamás te
olvido...
...te sigo queriendo...
Versos que hablan de lejanos sueños,
sueños olvidados que nunca, que nunca
realidad se hicieron.
…soñé yo soñaba con que un día...
...juntos viviríamos y nos amaríamos...
...yo soñaba y en mis dulces
sueños...
...mas tú te fuiste y me quede muy
solo,
solo con mis sueños...
Versos que hablan de adioses muy tristes,
felices
reencuentros.
… el tren se alejaba y tras el
cristal
de aquella ventana que se va
corriendo
se ve un pañuelo que hondea sin
viento
Se ven, unos ojos tristes que se van
perdiendo…
… el tren se acerca a la estación de
tercera
y un corazón palpita escudriñando
las puertas…
… un abrazo casi eterno,
unos labios
que se acercan
y no quieren separarse;
quieren; que el tiempo,
que el tiempo se detenga…
Versos, versos sueltos
perdidos en mi escritorio
esperando su momento
de formar con otros versos
la estrofa de un poema
que hable de amor y sueños,
que hable de tristes adioses
y de felices rencuentros.
Yo los seguí apartando,
no creo que sea el momento
de unirlos uno con otros,
de juntar los versos sueltos
que están muy diseminados
en mi mesa escritorio.
Y si mi musa no viene
yo la seguiré llamando
para que traiga hasta mi
versos frescos que cuenten
nuevas historias de amores
y desamores
y queden los versos sueltos
en mi mesa escritorios
para que un día sin musa
yo los pueda releer
y recordar el momento,
de mis poemas escritos,
de esos poemas perdidos
que se están envejeciendo
porque nadie,
nadie se para a leerlos,
y nada tienen que decir
cuando están en silencio,
que no sea, sólo tan solo
un sueño.
Versos, versos sueltos y dispersos
pero nunca, nunca jamás olvidados
en mi mesa acomodados esperando
el día feliz del reencuentro.
.jpg)
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario