8 dic 2014

6ª PARTE. POEMAS DEL 2014 PARA LEERLOS EN 2015

DICEN DE LA PRIMAVERA
...PRIMAVERA.


Dicen que las primaveras, 
llegan tarde y no se quedan, 
se marchan en cuanto llegan, 
pues al llegar tarde a su cita, 
a ella tiempo no le queda,
se aja y se marchita
cual las flores en las praderas.

Las primaveras tardas que se demoran, 
ellas, que nunca alcanzan "la primavera", 
la primavera que llaman;
"Primavera plena".

La primavera está cansada 
y es por ello que se demora. 
La primavera cede su tiempo 
a un invierno que se rezaga, 
que no se marcha y se queda 
con su mal tiempo, sus días cortos, 
su frío intenso.
Es el invierno que no se marcha. 

Es el invierno el que consume 
parte del tiempo de la primavera.

La primavera que es perezosa,
que no se ocupa de sus labores 
de sus deberes con esos campos 
que están cubiertos de hielo y no de flores.

Cuando el invierno al fin se marcha, 
la primavera aún perezosa
entra con calma 
y poco a poco cubre los campos de esperanza,
y los adorna con hierba fresca,
con flores blancas, 
cubre sus cielos con nubes densas 
que generosas a nuestros campos
riegan e hidratan.

En primavera vuelven las aves a olivares
y alamedas, 
las espadañas son habitadas por las cigüeñas
y las golondrinas cuelgan sus nidos en los aleros 
de nuestras casas. 

Es primavera, hay alegría y vida nueva.

La primavera solo se queda un corto tiempo,
cual señorita de alta cuna pronto se cansa 
y abandona nuestras campiñas una mañana.

Poco a poco la primavera deja su espacio 
a un estío que está muy cerca 
y de esta forma es el calor del verano 
el que llena, parte del tiempo que es primavera.

La primavera quizás sea tímida cual damisela,
quizás ella se sienta amilanada por el invierno 
crudo, frío, oscuro que trae a la tierra el frío intenso,
días más cortos, noches eternas. 

Quizás, la primavera se sienta muy sofocada 
por el estío que llega antes de ser su día,
un verano que agosta prados, flores marchitas, 
seca el agua que el campo irriga y sus calores 
hace que el día sea tan largo como una sirga 
y que las noches muy calurosas y pequeñitas.

Son el verano y el invierno quien quitan días 
sin pretenderlo a la primavera que es están efímera.
La primavera es tan fugaz, como es bonita.


YO ESTOY, MAS TÚ NO ME VES.
SOY INVISIBLE PARA TI.

Sí, me he vuelto invisible,
como invisibles es el silencio 
que camina entre nosotros.

Si me he vuelto invisible, 
como invisible es el tiempo 
que no nos miramos a los ojos.

Si yo soy invisible, 
invisible para tus ojos, 
como invisible es la brisa de las tardes 
que juega entre nosotros.

Yo me he vuelto invisible, 
pues tú no me ves, 
ni escuchas mi voz, 
ni mis pasos oyes 
en la oscuridad y en ese tiempo 
que entre nosotros raudo y veloz 
se escurre y esconde.

Por eso, yo quiero decirte,
que te espero en el silencio,
que yo escucho tus pasos, 
te siento en las brisas de la tardes 
y en el correr de los tiempos.

Tú no eres para mí invisible, 
porque te siento y te veo, 
porque leo yo tus labios, 
cuando murmura de lejos,
cuando sonríes a otros,
cuando te miras al espejo,
cuando me dices adiós,
ese adiós que no es a mí,
ese adiós que es al silencio.
 
Yo te veo y te siento cerca de mí 
en tus sueños, en tus ilusiones
y deseos, 
siento el roce del aire cuando
dibuja tu cuerpo.

Sueño;
con la sonrisa en tus labios, 
con el ondular de tus cabellos, 
la placidez de tu rostro 
y el brillo de esos; 
de esos tus ojos negros. 

Me pasos horas enteras 
velando tus dulces sueños.
Tú, tú duermes mirando al cielo
y yo; esos tus sueños los velos.

Sí; para ti soy invisible tú para mí, 
para mí sigues existiendo 
y te sigo esperando
en el correr de los tiempo,
te sigo yo escuchando
en el más denso silencio.

Sigo yo llorando a solas en la penumbra 
de nuestra alcoba mientras contemplo, 
contemplo como discurre el lento
el lento paso del tiempo.

Yo, sigo amándote; 
aunque que lo haga en silencio 
y sigo yo esperando, 
que un día tengas recuerdos,
recuerdos de aquellos tiempos pasados, 
cuando me decías te quiero 
y callaba yo tu voz
con una lluvia de besos.

Quizás un día tú vuelvas,
quizás me veas en el tiempo 
y me digas tú mil veces, 
que aún me sigues queriendo.

Yo soy para ti invisible, 
invisible aunque te siento,
te siento cerca de mí, te veo 
y estoy esperando en ti, 
y junto a ti yo me encuentro;
cada noche cuando me duermo.

Sigo, yo sigo esperando 
que te devuelva mi imagen, 
quizás la polaroid del tiempo.
Para volver abrazarte, 
para amarte en el silencio, 
para volver a decirte 
que estoy muy cerca de ti 
en el espacio y el tiempo.

Ser invisible para el ser que tú amas, 
es algo tan insufrible, como no tener mañana.
Solo se puede vivir si en ello hay esperanza 
de que un día a ti te vea, la persona que tú amas.

Una palabra, una sonrisa, una mirada, 
una caricia, un gesto dulce, una esperanza.
Una ilusión a que un día cruces tus ojos
con la mirada que tanto tiempo tú esperabas.

Ser invisible para la persona querida, 
es un morir, es la agonía de cada año,
de cada día, de cada hora, cada minuto 
de una vida día por día.


NOCTURNO.
 MELANCOLÍA.
La noche se cierne sobre la tarde 
que ya llega a su término. 
La tarde que se me escapa entre las nubes, 
con el sol se va cayendo.
Las aves en pequeños grupos retornan 
a sus dormideros, 
el ruiseñor canta sin cesar y su canto 
es un lamento, 
canta entre los rosales que hay plantados 
en mi huerto.
La brisa se torna fresca y con ella trae 
en su vuelo 
los aromas que destilan las plantas
que hay en mi huerto,

Brisas que huelen a rosas, 
al jazmín que está muy abierto, 
al azahar del naranjo
que de flores está pleno, 
huele la brisa a la tarde
que se está yendo, 
huele el aire a la noche 
que todo lo va cubriendo, 
huele la brisa al encanto
y al hechizo del silencio, 
huele la tarde a ti, a ti amor mío 
que estás en mis pensamiento.

En mi balcón hace frío, 
siento el silencio en mi cuerpo, 
siento el caer la tarde 
y que la noche impávida,
lentamente va viniendo.

La luz se torna penumbra, 
las estrellas van cubriendo 
el techo que a mí me cubre, 
que es de un azul intenso.
Escucho al ruiseñor cantar 
y su cantar es lamento, 
su cantar es melancolía, 
como nostalgia es;
nostalgia es el silencio.

La noche todo lo cubre con su capa 
de cerrazón y silencio, 
ya no se oye el cantar del gañan 
en los barbechos, 
ni las alegres tonadas
que los aceituneros
al olivar van diciendo, 
las alondras ya callaron,
el murmullo de la vida cotidiana
enmudeció hace tiempo, 
los cuervos ya ocuparon 
la ramas del viejo olmedo.

La noche, mi noche indeseada 
una vez más ha llegado 
sin previo aviso en el tiempo.

Contemplo yo en el silencio 
como las llamas del fuego, 
pretenden si conseguirlo 
escaparse de los leños. 

Paso las horas en silencio 
contemplando en mi hogar 
el fuego que está ardiendo.

La noche, la noche larga 
llena de densos silencios, 
de insomnios no queridos, 
de pesadillas en sueños.

Solo, solo yo estoy contigo,
contigo en mis pensamientos.

Miro hacia mi ventana 
que me anuncia el nuevo día 
con la luz de la mañana 
y yo vuelvo a la vida, 
olvido las pesadillas 
en los insomnios vividas.

¡Llega pronto blanca aurora!
cuélate por mi ventana
y tráeme la alegría 
de la luz de la mañana,
luz que trae vida a la vida
y se lleva la tristeza 
y pesadillas vividas.


YO NUNCA ME HE IDO. (Contestación)

Yo nunca me he ido,
siempre he estado aquí, 
en silencio yo he permanecido, 
he seguido tus pasos,
he andado tu camino, 
escucho tus risas,
leo yo tus versos,
y aunque tú no lo creas, 
yo los comprendí.

Yo no he tenido que contar los días, 
ni he mirado atrás con nostalgia,
ni penas, ni iras. 
Compartí tus penas por una gran pérdida, 
me he reí contigo junto a tus amigas 
en aquel café que tú compartías.

Yo no me he ido,
junto a ti yo he permanecido, 
permanecí invisible,
pero nunca, nunca 
yo me he escondido.
Yo no sé corregir,
no se puede corregir a una maestra, 
de ella se aprende, de ella se copia, 
en ella uno se mira, pues ella es; 
ella es la guía.

Sigo yo viajando, un viaje es mi vida, 
mas yo no escondo nada de mi vida. 
Mi vida es una fuente que mana, que surte 
y sus aguas son, son claras, diáfanas, 
son tan transparente, como es mi alma 
y mi alma es; una humilde fuente.

Mis flores son sencillas,
como sencillas son 
mis pobres palabras
y son tan humildes 
como sencillos son
los versos que forman, 
mis torpes palabras,
que con esas rosas 
ocultan sus faltas y su resbalón.

Mis torpes comentarios,
hoy son mudas palabras 
que quedan encerradas
en mi pobre alma, 
y nadie las lees
pero a mí me bastan.

Yo lo cuento todo,
quizás soy un poco bocazas 
soy tan transparente
como lo es el agua, 
de la fuente aquella
que mana que en silencio
que mana entre las montañas.

Mis historias,
hoy y siempre tú las puedes 
si tú quieres encontrarlas, 
se asoman cada día
a estas estrecha ventana 
para que las lea quien quiera
o simplemente para poder contemplarlas.

Yo no tengo red, no quiero pescar yo nada, 
estamos tan lejos que en las distancias, 
no dicen lo mismo, las mismas palabras.

Haz como yo hago,
cuéntate a ti mismo 
lo que tanto guardas,
pues si las escribes 
y las muestras en una pantalla,
el mundo las lee 
y quizás también las lea
aquel a quien tú 
quisieras mostrárselas.

Yo no he destruido nada, nada de nada, 
nunca fue ni ha sido mi intención, 
levantar castillos sobre arenas blandas. 

Yo no he destruido lo que tú me hablas, 
yo he permanecido en la oscuridad, 
en el silencio de aquel rincón
donde tú jamás mirabas. 
Y estuve callado noches y mañanas,
mirando hacia el techo mientras tú hablabas.

Yo no me merezco ni la sal ni el agua
que tienen tus lágrimas, 
quizás con el tiempo, quizás sea mañana, 
quizás cuando pase ese tiempo 
que cura heridas y cierra las llagas, 
volverán de nuevo esas gaviotas 
de nuevo a volar junto a tu ventana.

Sí, si, existe el cariño, la amistad no falta, 
pero entre amigos siempre hay confianza 
y cuando uno habla si no se le entiende
debe preguntársele de lo que nos habla 
y no hacer juicios libres a esas palabras.

Nunca falle a nadie que en mi confiara, 
pero cuando se da todo y se da por nada, 
a uno le duele que le digan cosas 
que nunca jamás él se esperaba.

No, no tengas tú penas,
no, no derrames 
jamás otra lágrima,
que yo no me he ido, 
que estoy cerca muy cerca
y miro cada día 
a través del cristal que tiene
tu linda ventana.
  
Sí, sí estoy a tú lado y aunque no me veas 
te estoy escuchando. 
Te dije un día que duermas tranquila 
que velo tus sueños, tus sueños de niña, 
que espanto tus miedos y viejos fantasmas
que a ti te asustan.

¡Amiga mía! Yo nunca me he ido
siempre en silencio he estado contigo.


MAÑANA CUANDO DE NUEVO...
... YO RETOME MI CAMINO

Te veo durmiendo en la inmensa cama, 
acurrucadita y abrazadita a tu almohada. 
La cama, te parece enorme, tú, a mí me extrañas.

Yo sigo camino, mi vida es de nómada, 
pues como un camino que empieza y termina, 
como un camino son tu vida y mi vida; 
Como un camino son las nuestras vidas.

Mi vida es un camino
y en ese camino 
yo quiero vivirla.

Mañana, cuando yo despierte
tras de esos altos montes
que de ti me separan, 
mañana cuando yo despierte
en esas recónditas aldeas 
de las que yo nunca aprendo
como a ellas las llaman. 

Mañana cuando a mí me hablen
con esas jergas extrañas
y no comprenda palabra.
Pensaré yo solo en ti,
clara luz del día mío,
la que ilumina mi vida. 

Mañana, seguiré camino,
camino adelante 
cruzando los valles,
vadeando ríos
subiendo montañas, 
recorriendo bosque
en los que aún viven;
brujas, diablillos y elfos,
los gnomos, las nieblas,
las hadas…

Mañana veré yo castillos
colgados de altas montañas, 
castillos, de los que aún quedan
en pie altas murallas.

Mañana, beberé yo de las fuentes
que a mí me ofrezcan sus aguas.

Mañana cuando yo despierte
tumbado en extrañas camas, 
cuando vea la luna colarse
por esas diáfanas ventanas, 
pensaré yo en ti,
en ti mi esposa amada 
y te recordaré dormida
con la sonrisa en tu cara
acurrucadita entre las sábanas, 
te recordaré muy abrazadita
a tu almohada. 

En los amaneceres que nos trae el alba 
en las frías mañanas, cuando yo despierte 
y mire a través de ajenas ventanas, 
veré reflejada en ellas tu hermosa cara, 
tu rostro tan bello fuente de mi calma.

Mañana, mañana estaré yo lejos,
lejos de ti de mi casa, 
caminaré por senderos que ya no recuerdo 
aquellos tan lejanos días en que los hollara, 
mañana estaré yo solo,
muy solo lejos de mi amada 
y en la soledad y en ese silencio
que a mí me acompañan 
retomaré los sueños
que un día muy lejano yo abandonara.

En los atardeceres cuando yo me siente 
para descansar en extrañas casas, 
cuando yo resuma lo que es mi camino 
jornada a jornada,
yo pensaré en ti, mi esposa querida, 
mi amiga del alma, mi fiel compañera
callada y sufrida, 
tú amantísima madre, dulce camarada.

Mañana, partiré muy lejos, saldré de mi casa 
tras mí quedaré a mi esposa muy amada, 
mis hijos del alma, tras mi dejo mi hogar, 
mi amparo, mi abrigo, mi fuerte seguro, 
mi querido lugar querido, mi humilde morada.

Tras de mi dejo, lo que yo más quiero, 
lo que más me importa.
Dejo en ti mis sueños, mi amor y mi alma.


MAÑANA...
... CUANDO TÚ ME PREGUNTES.

Mañana cuando me preguntes, 
qué caminos he caminado. 
Yo te diré amor mío, 
que los caminos andados, 
todos tenían un destino, 
el de llegar a tu lado.

Mañana cuando me preguntes, 
en qué lugares yo he estado. 
Yo te diré amor mío, 
que he estados en todos 
y también en ningún lado.

Mañana cuando me preguntes, 
en que cama mis huesos
yo he reposado. 
Yo te diré amor mío, 
que mi cuerpo no descansa 
si no estás tú a mi lado.

Mañana tú me dirás que te cuente, 
que te cuente,
que te cuente las historias,
historias que a mí me han contado. 
Yo te diré amor mío 
que pensando solo en ti 
y todo se me ha olvidado.

Mañana cuando regrese 
de vagar por los caminos, 
de pedir que a mí me acojan 
en esos pueblos escondidos.

Mañana cariño mío, 
solo querré.
Tan solo;
yo estar contigo.

Mañana será otro día, 
mañana estaré de vuelta
de andar por esos caminos
caminando cada día,
para encontrarme contigo.

Mañana, de nuevo regresaré
de nuevo a nuestro nido,
y yo estaré y seré muy feliz
de estar de nuevo contigo. 

Mañana, mañana estaré contigo.


AMOR MIO HOY YO
 ...RESPONDO.
Hoy te diré amor mío
que lo senderos andados, 
eran senderos antiguos
que han sido muy trajinados, 
por peregrinos antiguos,
por soldadescas andando, 
por carreteros que caminan
tras los cantos de sus carros,
y arrieros que con sus voces
a sus recuas van llamando.

Te diré cariño mío
que mis pasos me han llevado 
a través de montes altos,
de valles muy, muy profundos 
que por ríos son regados.

Te diré princesa mía,
que mis huesos descansaron 
en refugios muy humildes
en camastros desvencijados, 
en colchones bendecidos
por más de mil y un lampo.

Yo te diré amor mío
que mis rodillas se hincaron 
ante altares donde están
los más venerables santos,
aras donde han rezado,
millones de peregrinos
a través de muchos años,
templos donde se han postrados
reyes, príncipes, caballeros
y también santos, muy santos
que un día peregrinaron.

Amor mío.
Mis caminos son los tuyos, 
cuando por ellos yo ando,
tú siempre vas a mi lado. 
Yo nunca me encuentro solo
aunque ande solitario
por los caminos perdidos
que atraviesan esos campos.

Sigo, sigo yo caminando
para descubrir caminos, 
que salvan montes muy altos,
que atraviesan densos bosques
de árboles ya milenarios, 
senderos que junto a ríos
muy juntos van caminando 
mientras que los ríos riegan,
esos muy fértiles campos.

He caminado por campos
que de grises los pintaron, 
campos de color verde,
verde color de esperanza, 
que serena al contemplarlos, 
otros campos que el sol
con oro los ha pintado.

Tierras de pan llevar,
donde el trigo está granando, 
trigo que más tarde será pan,
una vez lo han torturado
y él pan; será ese manjar
con que las mesas soñaron.

Como ves cariño mío,
sigo yo por el camino 
ese camino que me llevará hasta ti 
y junto a ti, encontrare mi destino.

Mi destino eres tú
que te encuentras 
al borde de los caminos
que un día yo seguí
para encontrarte a ti
y juntos permanecer 
para siempre muy unidos.


PARA QUÉ...
... SIRVEN LOS CAMINOS?

Salí al camino para buscarte,
más tú no estabas. 
Más tú no estabas donde quedamos 
que me esperases esa mañana.

Quizás pasó por el camino
esa mañana, 
aquel mozuelo que te miró 
y tú quedaste de él prendada.

¿Yo no lo sé? 
Eso pensé, que te pasara

Yo te he buscado sin conseguir 
poder hallarte esa mañana. 
Mi desespero y mi dolor se hizo 
patente dentro mi alma atormentada.

Tomé el camino hacia adelante 
con la esperanza, con la esperanza 
de encontrarte en el camino 
bajo una sombra quizás sentada.

Yo le pregunté a la brisa
que por la mañana pasa.
Le pregunté;
si tú caminabas sola
o por alguien acompañada, 
le pregunté al polvo de los caminos, 
ese polvo que profana las rosas
de los destinos, las rosas
más bellas y más mimadas, 
le pregunté yo al polvo por ti, 
más él siguió descansado
sobre la rosal mirando,
mirando hacia el camino
y no miró hacia mí.
En un recodo del camino 
bajo un avellano de sombra rala,
hay una fuente muy cantarina 
que canta para alegrarnos la caminata. 
Con su cantar nos alivia
el cansancio de la jornada.
Nos alivia con sus aguas 
que corren alegres y desbocadas.
Al caminante las aguas de dicha fuente
les lava el dolor del alma.

Yo me senté para escuchar 
las melodías que ellas cantan 
y después de escucharlas,
me decidí a preguntarlas, 

¿Si tú bebiste sus aguas?
Ellas siguieron cantando 
y sin mirarme cara a cara, 
sin dignarse a contestarme 
ni a decirme una palabra,
siguen cantando las aguas
junto al largo camino
por donde tú aún pasas.

Seguí mi camino hacia adelante, 
ese camino que se dilata, 
de un recodo, otro recodo;
mi camino, nunca jamás se acaba.

Ya, cuando la tarde se resbalaba,
cuando el sol se me ocultaba 
bajo un roble de mi camino 
te vi yo a ti sentada.

Estabas triste, muy triste estabas,
Estabas cansada, solitaria, desolada...

Tú miraste hacia el camino 
y vistes que me acercaba, 
corriste hacia mí y en mis brazos,
te arrojabas y en ese instante
nació un arroyo al unirse 
tus lágrimas con mis lágrimas.

Creíste haberme perdido 
y ahora tú me encontrabas.
Juntos muy juntos amor mío 
volvimos juntos a casa.

Los caminos a veces nos alejan 
de la persona amada
y otras veces amor mío
no sirven para acercarlas.
Los caminos nos devuelven 
la felicidad que nos falta.

Los caminos sirven; 
para acercar tu casa a mi casa.


PESADILLA DE INVIERNO
ME DESPERTÉ...

Me desperté sudando
una noche de frío invierno, 
unos hilos de sudor frío
recorrían mi trémulo cuerpo.

Era una noche de frío invierno, 
era esa noche en que el viento 
silbaba en mis oídos cual un poseso. 
El viento frío como un cuchillo
de fino filo corta el espacio
y hiende el tiempo.

Era una noche de frío invierno, 
una noche de manto blanco, 
diciembre eterno. 
Una noche de crudo invierno 
y yo en mi cama sueño y no duermo. 

Mi cuerpo exhala un sudor frío, 
sudor tan gélido, sudor de muertos.

Me desperté gritando.
Yo, gritaba en mis sueños.
Un sueño que no quería seguir soñando
ni tan siquiera si estoy despierto. 

No, no quiero, yo no quiero seguir soñando
ni aun estando muy, muy despierto.

Me despierto una vez más después 
de haber soñado terribles sueños. 
No, no quiero ni puedo seguir durmiendo.

Cierro mis ojos, sí, yo los cierro,
porque cerrándolos solo pretendo 
ver en mi mente, ver en mis sueños 
tu lindo rostro, cuerpo perfecto 
y tu sonrisa que es de ensueño.

Tú te llevabas, con tu mirada y tu sonrisa,
todas mis penas, todas mis ansias, 
todos mis miedos.
Pero hace tiempo que yo no puedo,
no, no yo ya no puedo, 
cerrar mis ojos cuando yo duermo,
porque hace tiempo que no te encuentro.

Quizás es que he olvidado tu lindo rostro, 
tu bello cuerpo y tu sonrisa,
esa sonrisa tuya que es de ensueño

Me desperté una noche que era invierno
y yo temblaba, y no temblaba de frío yo
temblaba de miedo y de horror.


CONTEMPLO PASAR LA VIDA
 ...ACODADO EN MI VENTANA

Contemplo pasar el tiempo 
acodado en mi ventana,
veo pasar yo los días,
las noches densas y largas 
las nubes blancas del cielo
y las aves en bandadas.

Veo brillar las estrellas 
en las noches que son calmas
y veo la luz primera del día 
al nacer de nuevo el alba,
veo pasear al sol 
en sus horas dilatadas, 
él siempre camina solo 
y lo hace, desde el alba al ocaso
desde el ocaso al alba.

Contemplo pasar el tiempo 
en el reloj de la plaza, 
lo contemplo, lo contemplo 
acodado en mi ventana.

Contemplo la luz del sol
y el albor tímido del alba,
arreboles en los ocasos 
en las lejanas montañas.
Y lo contemplo yo todo,
en esas tardes de otoño
tan melancólicas y pálidas,
mientras mi rostro acaricia
la brisa que trae la calma,
brisa que huele a rosas, 
a castañas y manzanas, 
brisa que trae el sosiego 
a las afligidas almas 
y trae su dulces esencia 
envueltas, 
entre sus etéreas alas.

Contemplo la lobreguez
de la noche cuando pasa, 
cuando lentamente pasa,
de esas noches casi eternas
de esas noches dilatadas,
contemplo yo las estrellas 
que rilan de madrugada,
y a la picarona luna 
que sabe todo y lo calla.

La luna lo sabe todo, todo;
lo que en las calles pasa.
La luna lo sabe todo, 
todo lo sabe y todo lo calla. 

Contemplo yo, yo observo 
el fulgor del solitario lucero 
que me saluda al alba.

Embelesado yo miro 
a la bruma en las montañas 
y escucho al viento del Norte 
cuando la barre con saña.

Contemplo pasar el tiempo 
en el reloj de la plaza, 
contemplo el correr del tiempo 
acodado en mi ventana.

En un viejo limonero 
que hay entre el jardín y la tapia 
he visto yo dos jilgueros 
los vi yo como se amaban, 
como tejieron su nido, 
como a su prole criaban, 
como, los enseñaron a volar 
y cuando la primavera acababa 
los vi yo, yo los vi, 
que juntos se alejaban.

He visto pasar la vida 
acodado en mi ventana.

Los cortos días de invierno 
y sus noches dilatadas, 
las lluvias de primavera 
las nieblas que se levantan, 
los campos que se despiertan, 
praderas verdes y blancas, 
los días largos del verano 
y las noches tan menguadas, 
ya lo campos madurando 
por un sol que los aplaca, 
y los colores del otoño 
que visten bosques, montañas,
y las frutas sazonadas.

He visto, yo he visto pasar mi vida 
acodado en mi ventana.


TÚ EN MIS SUEÑOS
SUEÑOS

He intentado buscar los momentos 
que he estado contigo,
buscar tan solo diez de esos momentos,
pero al poco tiempo yo he desistido,
no encuentro un recuerdo que haya existido.

Recordar, revivir momentos contigo
me lleva a un mundo irreal, 
un mundo de ensueño.
Un mundo irreal que me he inventado
un mundo ilusorio y casi ideado,
un mundo en que nunca jamás yo he estado,
un mundo que busco y que nunca encuentro,
un mundo que solo, tan solo existe,
un mundo; que solo existe en mis sueños.

Por ello y por no, no seguir sufriendo
yo no pude seguirme inventando sueños,
no pude inventarme yo esos momentos.
Yo no soy capaz, yo no puedo hacerlo,
yo nunca conseguí, conseguí tenerlos.

Yo ni sé, ni puedo hacer que tú estés,
estés cada noche dentro de mis sueños.

Yo no formo parte de tu real vida,
y soñar contigo y los sueños guardar,

No tengo permiso yo no puedo hacerlo.
no tengo el saber, ni un buen criterio, 
no sé si tú te ofendes si sueño contigo 
y además si guardo para mí esos sueños.

Por ello te pido que tú me perdones,
si tuve la osadía de querer hacerlo,
yo tan solo soy un hombre que sueño,
con un amor que nunca jamás podré poseerlo.

Tan solo yo soy un hombre que intenta
tener dulces sueños,
y soñar tan solo contigo; tenerte en mis sueños.

Soy tu enamorado, tu amor más sincero
tan solo yo soy un aprendiz de ensueños
que intenta crea los felices sueños.

Un aprendiz creador de ensueños,
que nunca ha sido ni será jamás
capaz, capaz de hacerlo.

Yo te lo prometo por este gran cariño 
que yo te profeso
que mil veces he intentado amarte a ti,
a ti amor mío, mientras duermo y sueño,
y solo conseguí dormir y en mis sueños
ver que nunca fue cierto.

Como loco busco ese, tu rostro tan bello
en lo más recóndito de mis dulces sueños,
mas nunca te encuentro.
Yo nunca te encuentro dentro de mis sueños.

Siempre me despierto, con ansias, temor y desasosiego
y sin darme cuenta me hundo en la sima
del mundo irreal donde yo intento amarte en silencio.

Hoy tan solo pretendo dormir,
cuando me adormezco
no quiero, no puedo y ya no lo intento
soñar más contigo, soñar con tu rostro,
no quiero.
Por ello no cierro mis ojos y jamás yo duermo.

Mis sueños contigo nunca existieron,
aunque lo intente, nunca ellos vinieron.
Hoy yo me conformo con verte pasar 
aunque sea de lejos.

Te pido perdón desde mi silencio
si un día pretendí tenerte en mis sueños.

Un día no hace mucho estando despierto
estuviste tú cerca, cerca de mis sueños.
Miraste hacia mí tan solo un instante,
quizás solo fuese un corto momento,
y esa tu mirada la tengo guardada 
yo en mi corazón y en lo más profundo
de mi esperanza.

Quizás, quizás mañana tenga yo la dicha
de verte en mis sueños. Si tal vez mañana
mis sueños sean ciertos.


DONDE VIVEN...
...LOS SENTIDOS

Hay un lugar en el cielo 
donde habitan los sentidos, 
en ese lugar tan bello 
y a la vez tan escondido, 
es donde viven los sueños, 
los sueños que no soñaron,
sueños que aún, 
no han sido dormidos.

Ese lugar que es tan bello 
y a la vez tan escondido. 
Ese lugar tan lejano 
en el que queriendo vivir,
yo en él nunca he vivido.

Mañana cuando despierte 
y mire yo hacia el abismo 
me encontraré yo perdido 
enterrado en esa sima 
donde duermen los sentidos.

El sentir de ese amor
que nunca se ha tenido, 
el sentir del cariño de una madre
que hace tiempo que se ha ido, 
el sentir de saber que yo te amo
y que amándote, lo he sentido.

Como te amo, te amo 
y aún jamás yo te lo he dicho.

Me gustaría vivir, 
vivir contigo en el cielo 
en ese lugar perdido 
donde viven esos sueños, 
los sueños que nunca,
nunca jamás se han dormido. 

Elegiremos los sueños
los sueños tuyos y los míos
y juntos los dormiremos,
con devoción y cariño.

Mañana al despertar 
tus sueños serán los míos
y mis sueños serán tuyos.


VERSOS JAMÁS ESCRITOS

Un día cuando me acuerde
debo escribir esos versos,
esos versos escondidos
que aunque quise escribirlos
nunca yo los escribí.
Y aunque los busco, los buscos
nunca jamás los encuentro.

También yo debo contar
sin pereza ni rodeos
aquellos sueños malditos
que un día yo los soñé
y sin poderlos vivir
yo esos sueños que soñé,
y nunca soñé contigo,
aunque contigo soñé.

Debo yo de escribir
los versos que yo musito
cuando estoy solo ante mí,
cuando yo hablo conmigo
sin que estés cerca de mí. 

Esos versos que lo son;
esos versos son malditos.
Versos que solo vienen a mí
cuando no los necesito
y queriéndolos escribir
huyen muy lejos de mí,
corren despavoridos
alejándose de mí
cuando yo los necesito.

Son esos versos tan bonitos
cuando emanan de ti,
cuando yo sueño contigo
y entablo un soliloquió
con lo que te quiero decir,
más cuando estoy frente a ti
todo, todo se convierte en aire
y nunca sé qué decir.

Versos que son tan profundo,
versos que tienen un sentir
verso que me gustaría un día
poderlos yo escribir para poderlos decir.
Versos que cuando intento escribirlos
ya no están dentro de mí,
los busco mas no los encuentro,
los  llamo y nunca vienen a mí,
mas cuando me encuentro solo,
cuando estoy pensando en ti
surten ellos en mi mente
cual manantial del vivir.

Mi folio sigue en blanco
y en descanso mi plumín
y yo busco en mi mente
 por donde puedan surgir.

Son esos mis versos mágicos
que en mi pensamiento están,
siempre gritan en el silencio
cuando no te puedo hablar. 

Versos que gritan al viento
lo que te quiero decir
cuando te encuentras muy lejos,
muy lejos tú de mí.

Versos que hablan de amor
sin que nadie los escuche,
versos que cuentan historias
que nunca serán vividas,
como se cuenta la vida
que jamás será escrita.

Versos que hay que leerlos
con el alma emocionada,
con la mirada clavada
en un espacio sin fin
que se pierde en el vació
que dejas dentro de mí.

Versos que tienen mensajes
con sentido figurado,
con pinceladas esbozadas
en un cuadro irreal
de un amor tan perfecto,
de un vivir tan irreal.

Versos en los que hay que buscar
ese sentido perfecto
que en un amor platónico
siempre se suele encumbrar.

Versos que cuentan la vida,
una vida ilusoria,
una vida que jamás será vivida,
es esa vida ideal
que se vive en el soñar.

Mañana cuando tú leas estos versos
que nunca serán escritos,
estos versos hoy malditos,
estos versos escondidos
dentro de mi corazón,
solo podrás tú leerlos
en una noche de pasión
que nunca hemos vivido
por no tener la ocasión.

Mañana quizás mañana,
cuando me siente en mi mesa
y mi pluma se deslice
por el folio inmaculado
mis versos quedaran,
en ese papel plasmado
y tú los podrás leer
aunque no estés a mi lado. 

Esos versos que nunca jamás escribí,
esos versos que mil veces,
 mil veces, por mi mente han vagado.
 
75 ADNIVERSARIO.
ARSENIO.

Caballero andante con castillo y con reina,
Francine es la dama que se asoma a las almenas
cuando el caballero parte con su corcel a la brega.

Francine, siempre se queda esperando
en su esbelta fortaleza asomada a su balcón,
mirando hacia el sendero por donde Arsenio partiera.

Detrás de un gran caballero siempre está una gran reina,
una mujer que hace grande a ese caballero andante
que busca la paz con guerra.

Arsenio tiene en Francine todo lo que él desea,
sin ella apenas fuera;
un caballero errante que camina por la tierra.

Francine es su conciencia, su asesora, su amiga,
es su más fiel compañera, es su aliento…
ella es; la que cura tus heridas y hace que no desfallezcas.

Arsenio sin Francine sería; solo ese caballero
con fuerza y valentía carente de la alegría
que le trasmite su dama, su esposa y su conciencia.

Flaco, enjuto, espartano es mimbre de las riberas
que en las tardes de verano con las brisas de Poniente
danza con ritmo y con fuerza mientras mira sonriente
la beldad que este horizonte le muestra.
Paisaje, por donde él sube y baja venciendo las duras cuestas.

Un pedal que sube y baja con la cadencia perfecta,
su cuerpo se contonea, unas perlas de sudor
le surcan desde su cara a sus piernas
y en silencio recorren su piel suave y morena
antes de cruzar el aire para irrigar la tierra.

Es Arsenio nuestro amigo el francés
es él, el que se enfrenta con tenacidad a las cuestas,
de su Tractor preferido, de su Marchante querido,
de ese duro Basurero o de La Peña perfecta.
Se enfrenta a todas ellas con su gran fortaleza
y esa, su sonrisa ingenua.

Arsenio es; ese eje cartesiano donde todo se ordena,
es, ese cuaderno en que se escriben cada ruta,
cada kilómetro, cada curva y cada cuesta,
y cada uno de nosotros está en una lista perfecta.

Arsenio; hoy día de tu setenta y cinco cumpleaños,
hoy no es un día cualquiera.
Los que somos tus amigos, los que contigo compartimos
esos caminos de asfaltos, esas sendas,
llenas de polvo y de piedras.
Nosotros; los que sentimos envidia de ver tanto tesón,
tanta fe y fortaleza,
nosotros queremos felicitarte y que nunca desfallezcas,
que en tu espejo, queremos nos reflejarnos,
y en los años venideros poder llegar a seguirte
con tu vigor, con tu fuerza, con tu ánimo, tu sonrisa,
tu constancia y entereza por esas rutas perfectas.

Arsenio el caballero francés que sus calas son espuelas,
que su bici es su corcel y sus remos son sus ruedas,
su armadura es de licra, su blasonado escudo
luce en cada cuartel colores vivos y letras,
su yelmo es tan etéreo que no lo siente, no le pesa.                                                                
En su cabeza él luce, una cinta blanca o negra
que su amada le bordara el día de una refriega.

Arsenio este francés que si no existe se inventa,
es la ecuación de toda expresión perfecta.
Arsenio es la excepción, que confirma toda regla.

Arsenio y Francine; que seáis muy, muy felices
en este día y en jornadas venideras
y en los demás cumpleaños sigamos todos unidos
festejando en este día vuestra feliz alegría,
todos juntos en La Herradura o donde la vida quiera.

Arsenio, mañana, mañana cuando subamos,
cuando todos juntos subamos por esas cuestas,
cuestas, como El Tractor, El Marchante, El Basurero, La Peña…
por favor amigo mío, no me enseñes más tus ruedas
que yo me siento vencido por tu tesón, tu vigor,
todo tu gran poderío y por tu colosal fuerza
y me hundo, yo me hundo ante tanta fortaleza.
Arsenio y Francine amigos nuestros,
en este día y en vuestra vida completa;
felicidad sempiterna. Joyeux anniversaire. 
  

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