Hola mi amor:
De nuevo contigo a solas
para poderte decir
lo mucho que sufro y lloro
desde que no estás aquí.
mis lágrimas ya no mojan
mi rostro curtido y viejo
en sus abisales cuencas.
Mis lágrimas no son acuosas
son duras, como las piedras
hechas de sal y de hiel
y aferradas a mi piel
van horadando mis cuencas.
David cariño mío:
el tiempo se va, se aleja
y desde aquellos momentos
solo me quedan recuerdos
que mi alma y mi corazón
de ti, cual avaros atesoran.
Tres años ya se cumplen
desde aquel día
en que tu ausencia se añora,
se sufre, se pena, se llora...
Tres años casi cumplidos,
y el dolor de tu ausencia
está muy presente y vivo.
El tiempo que es el olvido
no adormece este dolor
lo hace más fuerte y fijo.
David; Mi corazón, mi alma,
mi
amor te imploran.
Tú te fuiste caminando
andando
a solas,
caminando en el silencio,
en ese inhumano silencio qué,
en
el sendero mora.
Esa senda que es tan larga
que en soledad se camina,
que solo tiene un sentido
y que hacia atrás nunca mira.
Camino ignoto que no tiene
desvíos
tampoco mesura,
del que nadie nada cuenta
de este andar que no termina.
Aquella tarde la habitación
se quedó en silencio
quedó vacía a sola con su eco.
En su silencio yo oí
una voz que me decía.
¨No lloréis por mí
recordarme en vida¨
¨Yo en vuestros recuerdos
prolongo mi vida¨
Te fuiste mi amor,
y se quedó vacía tú habitación
y vacías quedaron todas, todas,
todas.
Todas
nuestras vidas.