2 feb 2026

HABLANDO CON DAVID. 2026 - VII

Hola David. 
Hoy he vuelto a nuestro rincón 
preferido, 
entre las aguas y las rocas.

Ese lugar tan tranquilo
donde se bañan los peces 
y cantan las caracolas. 
Donde los vientos del norte 
cabalgan sobre las olas.

Ese lugar tan recóndito
de serenidad concreta,
con firmes acantilados
que impávidos soportan
su lucha con este mar
que pretende derribar
su tesón y su firmeza.

David. El mar estaba sereno, 
calladas las caracolas
y los penachos de espuma 
a la playa nunca llegan. 

Sentado sobre una roca
contemplo olas tras olas
que se acercan a mi mas,
nunca a mojarme llegan.

Las pregunto yo por ti, 
y antes de responderme, 
ellas se alejan y se alejan. 
Y yo te seguido esperando
por ver si tú te me acercas.

Ya la tarde se ha ido
y yo, me he ido con ella
quedando la playa sola.

David yo te seguiré esperando
mientras admiro de tu mar
su bravura y suavidad 
su constancia y su belleza.

28 ene 2026

HABLANDO CON DAVID. 2026 - VI

Hola cariño; 
el tiempo pasa, pero el dolor se queda
está tan dentro de cada uno de nosotros,
que tan solo tus recuerdos el dolor conforta.

Esos recuerdos que a todos nos consuelan, 
porqué ante las remembranzas el dolor se postra.
Siempre cuando estamos todos juntos, 
también en el silencio y en la soledad  
solemos rememorar ese tiempo pasado
que ya nunca jamás, será la realidad. 

David, cuando revivimos tus recuerdos,
nos es muy fácil contigo volver a soñar.
Soñando revivimos un presente,
un presente que ya no es de verdad.
Tan solo son recuerdos de un tiempo 
ya pasado con el que queremos soñar.

Cuando nos reunimos y en esa realidad, 
tú entre nosotros siempre estás.
Viviendo en el presente de esta añoranza.
Donde aunque partiste siempre tú estás.

Vives entre nosotros, en nuestro día a día, 
en nuestros pensamientos, en nuestras alegrías, 
y en nuestros sinsabores fruto de esta vida.

Tú siempre estás presente en nuestros corazones. 
Eres nuestro consuelo, sedante de las penas, 
bálsamo de dolores, portador de esperanzas,
alegrías y mercedes.  

26 ene 2026

HABLANDO CON DAVID. 2026 - V

Hola David, 
cómo te encuentras hijo mío.
Un día más, yo necesito, 
el poder contigo hablar.

Solitaria está la playa, 
el mar está muy tranquilo. 
Este relajado ambiente 
tan solo se ve invadido
por estridentes graznidos 
de las blancas gaviotas 
que en altos acantilados han,
emplazados sus nidos.

Sentado sobre una roca 
que el mar la ha pulido, contemplo,
el bailar de las olas, un vals,
sin que se altere su ritmo.

David, este mar tuyo y mío,
este mar que tantas y tantas veces
ha ambos nos ha acogido, 
y entre sus suaves brazos
el mar siempre nos ha mecido
en su cunita de espuma,
como se acuna a un hijo.

Este mar que te adoptó 
desde que eras muy niño, 
este mar que te ha visto crecer,
entre sus aguas cariño.

Este mar que siempre fue,
tu protector y padrino
y cuando tú partiste
por el camino finito,
el mar te acogió entré sus brazos,
como se acoge a un hijo.

Este mar en que yo sé, 
que entre sus brazos tú estás,
cariño mío dormido.