24 ago 2026

HABLANDO CON DAVID. 2026 - XXIX

Hola mi amor. 
¿Cómo te ha ido?
En los días de este verano 
que cabalga a la grupa 
de un pura sangre alazano 
sin ronzal ni acicates
con que poder gobernarlo
cuando sale galopando.

Él cabalga alegremente 
cuál espíritu que es libre
e inocente.
Que es feliz y bondadoso,
a la vez, rebelde y sensible es.  

El estío se nos va, 
mas su calor no revierte.
Solo podemos,
la canícula soportar
a la sombra 
de un tupido nogal,
en la piscina al nadar 
y con las olas del mar.

David un año más, 
hemos podido disfrutar 
de tu muy lindo tesoro
y es que la vida nos da 
el poderla abrazar, 
el con ella dialogar,
el disfrutar de ella,
de su gran simpatía 
y de su eterna inocencia.

Qué bonita es mi niña. 
Cuanta felicidad ella lleva. 
Cuanta es su simpatía 
cuanta alegría trasborda.

David tu hija nos da la vida,
nos ayuda para poder soportar
estés gran dolor y pena
que moran en lo más hondo
de nuestro corazón y esencia
desde el día en que te fueras. 


David, tu ausencia 
es una pesada cadena
que tenemos que arrastrar
y nuestra linda pequeña
nos ayuda soportar
esta eterna condena.

Pico del Fraile. Sierra Salvada

14 ago 2026

HABLANDO CON DAVID. 2026 - XXVIII

Hola mi amor, de nuevo aquí contigo.
¿Cómo estás cariño mío?
¿Cómo te encuentras mi niño?

Mi niño, tan añorado y querido.
Mi hijo pequeño,
que hace tiempo se marchó
caminando él solito por la senda
que todos hemos de andar
y que solo, tan sólo tiene un sentido.

David cariño mío.
No puedo dejar de pensar,
lo pronto que tú te has ido.
Tampoco yo sé luchar 
para poder salir y olvidar 
de este inmenso vacío 
que me pretende ahogar 
donde me encuentro hundido.

El tiempo pasa David.
Lo veo cada mañana al despertar.
Lo veo como se aleja con su lento caminar.
El tiempo se va en silencio
sin a nadie molestar.
El tiempo nada se lleva, 
todo lo deja, en las manos del azar.

El dolor persiste, la pena se aferra 
en nuestros corazones y en el alma 
que sufre, que llora y jamás se queja.

Cada día, cada momento David; 
tú conmigo vas siempre a mi lado
caminamos en silencio y de la mano.
Te hablo y no me contestas. 
Te miro a los ojos y tú no alteras, 
el pasar de tiempo en ti no se nota.

Solo, tan solo tus fotografías
Se están vistiendo con tonos 
verdes, azules y rojas.
La edad en ellas; David, si se nota.  


1 jul 2026

ELEGÍA A AGUSTIN DE TORO LAFUENTE. Mi buen amigo.

Agustín querido amigo;
Te has marchado en el silencio, 
cual solías caminar,
sin decir muchas palabras,
sin querer tú molestar.
Y me has dejados muy solo 
sin poderte acompañar,
porqué en ese último camino
se anda en soledad. 

Tú ya caminas caminos
que jamás te cansaran,
no tendrás llagas en los pies
ni tendrás porqué buscar
donde aliviar tu sed
en el páramo infernal.
Siempre iras acompañado 
aunque andes en soledad.
Ya no hay porque llegar,
tú descansas amigo mío,
en albergue Celestial.

Agustín amigo mío. 
Mil camino hemos hollados
y ya nunca será igual. 
La lluvia, el sol, la nieve
tampoco el vendaval 
volverán a molestarte.
Por ti, me preguntaran.
Les diré amigo mío, 
que tú caminas;
donde reina el silencio, 
la paz y el entendimiento,
la felicidad total...

Cuando salgamos andar,
siempre vendrás con nosotros
junto a nosotros andarás
y cuando estemos reunidos
con nosotros tú estarás.
Porque al que se le recuerda
nunca jamás 
del todo él morirá.
Agustín amigo mío tú,
ya encontraste la paz.
Gracias por ser mi amigo
y dejarme, a tu lado caminar.
Siempre, conmigo has caminado
y siempre caminaras.
Descansa en paz.