Hola
mi amor ¿Dónde estás?
Que
te busco y no te encuentro
y solo sé yo de ti,
en mis íntimos recuerdos
y en mis sueños que yo sueño
casi siempre,
cuando me encuentro despierto.
Me
despertó esta mañana el frescor,
de
la clara y menguada alborada
y descubrí su esplendor rebosando
tras las abruptas montañas.
David
amor mío de mi alma.
¿Dónde te has ido hijo mío?
que
te llamo y no responde,
que
te hablo y no me hablas.
Tan
solo creo escucharte
estando
conmigo a solas;
caminando,
en soledad con mi amiga
la montaña.
David
he creído yo escucharte,
y creo
que tú a mí me hablas
cuando estoy conmigo a solas
en el monte o en la playa.
Sé que tú caminas conmigo,
por el campo y la montaña
y
nadas tú junto a mí
cuando
nos abraza el agua.
David
es difícil encontrarte
aunque sé;
que cerca de mí tú andas,
cuando me invade el silencio
y es mi alma quien me habla.
David, es difícil el hallarte aunque sé;
que tú siempre me acompañas.