29 oct 2026

HABLANDO CON DAVID. 2026 - XXXV

 

Hola David;
Hoy hace tres años que tú
solos, muy solos nos dejaste.
Atónitos nos quedamos
mirando el gran vacío
que se abrió ante nosotros
en ese horrible instante.

Incapaces de comprender
lo que aconteció ese día
estando todos presentes, 
estando allí delante
tú emprendiste tu camino, 
muy solo;
caminando a hacia adelante
sin volver la vista atrás.

Tú te habías marchado
sin poderlo comprender, 
sin saber qué ocurrió
cuando te dijimos adiós
en nosotros se afincó
para siempre, 
la pena y el dolor.

Un chico joven, lleno de vida
con su libro casi en blanco,
un futuro y horizonte claro. 
Una familia formada  
con la ilusión de vivir.
El hogar, el amor, la ilusión... 
pilares son; de ser feliz.

Una niña muy pequeña 
que se quedó en ese instante
se quedó sola; huérfana
de su muy amante padre.

Tres años ya han pasado, 
me parece que fue ayer, 
pero qué difícil es, 
acostumbrarse un ínstate, 
cuando te falta una parte
de tu alma, de tu sangre.
Hijo mío, mi David ese eres,
eres tú.

Solo podemos encontrarte 
en nuestros muchos recuerdos
en esos mil y un sueño,
en los que soñar contigo.
Saber que estás junto a mí.
Siempre; 
caminando vas conmigo.

El tiempo todo lo alivia, 
el tiempo siempre te ayuda 
a adaptarte en esta vida.  
Pero no puede ayudarte 
a soportar y aliviarte
la pena y el gran dolor 
de no poder abrazarte, 
de no escuchar ya tu voz, 
de hablarte y no contestarme.

Eso es una gran pena 
y un inmenso dolor. 
Porque tú, no estás conmigo
y me falta 
una parte muy importante, 
del mi ser y del ser yo. 
Si mi amor.

Solo nos quedan de ti 
tus recuerdos y nuestros sueños.
El poder pensar en ti,
en ti en cada momento 
poder abrazarte en sueños
pensar que tú eres feliz,
que dejaste de sufrir. 
Ese es nuestro consuelo.

Tú David. Vives en mí,
siempre y en cada momento.



15 oct 2026

HABLANDO CON DAVID. 2026 - XXXIV

Entre silencio y olvido 
mi niño está dormido,
en su lecho impersonal 
abrazado por el frio.

Mi niño está en silencio,
mi niño está dormido.
Quizás nunca se despierte
lo abraza la mudez,
y vela su dormir el frío.
  
Hace ya casi tres años 
que él se quedó dormido.
en los brazos de Morfeo 
velado por el silencio y el frio.
Ya no encontramos consuelo
añoramos su presencia
sus caricias y sus mimos.

Mi niño duerme su sueño 
el sueño que es el olvido
ya no escuchamos su voz
ni recibimos sus amor.

Mi niño nos dejó solos
sin su presencia el olvido,
llama sin cesar a la puerta
aunque nunca jamás abrimos.

Mi niño David ya duerme
lo abraza el silencio,
lo velan nuestro recuerdos, 
y nuestro amor eterno.


7 oct 2026

HABLANDO CON DAVID. 2026 - XXXIII

David cariño mío:

El otoño ha llegado en silencio
El otoño ha venido 
con sus nieblas y sus vientos, 
con sus llantos que es la lluvia 
con sus tonos: 
rojos, ocres, amarillento.

Los álamos de la alameda 
se están quedando desnudos 
y nos muestran sus secretos 
entre sus ramas escondidos.

En lo intrincado de ellas 
hay viejos nidos vacíos 
donde hace poco las aves 
alimentaban a sus hijos.

Hoy ya se han quedado solos, 
hoy abandonados han sido.
Las aves ya han volado 
buscando otros paisajes 
donde soslayar el frio.

De los chopos en la ribera, 
sus hojas hoy son barquitos,
que van surcando las aguas
de este sosegado río. 
Los chopos desnudando van sus ramas
dejando que entre el sol
para mostrar sus miserias
y, declaraciones sin voz. 

David; el otoño es melancólico 
y nos vuelve muy mohíno
en otoño se reavivan las penas,
y el dolor se vuelve fino,
cual la hoja de un cuchillo.

David; tú te marchaste en otoñ0
te fuiste tú hijo mío
cual ave que emigró 
y en primavera volvió.
Mas tu nido está vació
y nunca más se ocupó.