David cariño mío:
El otoño ha llegado en silencio
El otoño ha venido
con sus nieblas y sus vientos,
con sus llantos que es la lluvia
con sus tonos:
rojos, ocres, amarillos…
Los álamos de la alameda
se están quedando desnudos
y nos muestran sus secretos
entre sus ramas escondidos.
En lo intrincado de ellas
hay viejos nidos vacíos
donde hace poco las aves
alimentaban a sus hijos.
Hoy ya se han quedado solos,
hoy abandonados han sido.
Las aves ya han volado
buscando otros paisajes
donde soslayar el frio.
De los chopos en la ribera,
sus hojas hoy son barquitos,
que van surcando las aguas
de este sosegado río.
Los chopos desnudando van sus ramas
dejando que entre el sol
para mostrar sus miserias
y declaraciones sin voz.
David; el otoño es melancólico
y nos vuelve muy mohíno
en otoño se reavivan las penas,
y el dolor se hace más fino.
David; tú te marchaste en otoñ0
te fuiste tú hijo mío
cual ave que emigró
y en primavera volvió.
Más tu nido vació sigue
y nunca más se ocupó.