6 may 2026

HABLANDO CON DAVID. 2026 - XIX

Hola cariño; Estamos en Mayo,
y veo la primavera reflejarse 
en los árboles y en floridas rosaledas,
que muestran su hermosura 
ofrendas divinas de las primaveras.

Un mes luminoso que la gente 
espera,
un tiempo bonancible que trae  
las caricias que todos esperan. 

En él nos sentimos a gusto 
la vida se alegra, celebramos fiesta 
y esa alegría nuestros rostros muestran. 

Una estación que tras ella deja, 
el frío, la pereza de un largo invierno 
que al dejarnos, 
mucho a él le cuesta.
El invierno se aleja, se va 
y verlo marchar es toda una fiesta.

Cuando marzo ya no está, 
cuándo abril poco a poco, se aleja
cuando mayo está ya muy cerca,
los días se estiran, la luz se transforma, 
las lluvias suaves los campos despiertan
retornan las aves, pueblan las florestas, 
con sus dulces trinos nuestros días alegran.

La gente se anima y se desperezan
cada día es, y son, días de fiesta.
El primer domingo de mayo la gente celebra 
el día de la madre en la primavera.

En las estancias de un humilde hogar 
alguien nerviosa por él se pasea. 
Todo día está, ella está a la espera 
de una llamada que se demora, que no llega. 

Llamada cargada de buenos deseos, 
de lindas promesas, amores fraternos, 
ilusiones plenas, los mejores deseos 
para una vida de cariño llena.

Todo esto cumplido es una cadena 
que une el barco al noray del puerto
para que los vientos y las fuertes olas
moverlo no puedan.

Pero un eslabón de esa gran cadena
hace ya unos años, ya no une fuerzas.

Era su llamada, siempre la primera, 
y su dulce voz en el corazón de su madre 
aun suena, cada día resuena.

David; tu madre querida paciente
siempre está a la espera 
de escuchar tu voz. 
El oírte hablar cambiaría su crudo invierno
en eternas lindas primaveras.
Ella sigue esperando, ella está a la espera
de esa tu llamada que nunca jamás 
no llega, cariño nunca jamás llega.
No puede llegar aunque tú lo quieras.
David, es un gran dolor la más dura pena. 


29 abr 2026

HABLANDO CON DAVID. 2026 - XVIII

Hola mi amor; 
el cielo se está nublando, 
las nubes, nubes blancas 
de fogosas primaveras
en las montañas brotando, 
como germinan los pámpanos 
al llegar la primavera
en viñedos de los valles 
y de las suaves lomas.

David, ya los días se alargan, 
ya las noches se acortan. 
Pero para mí las noches
son; perpetuas, casi eternas.

Intento dormirme siempre, 
lo intento pensando en ti, 
y en aquellas primaveras 
en las que eras tú un niño, 
estos recuerdos me traen paz
y mi ánimo serena,
a veces hasta consigo dormir
en esas noches eternas.

Me despierto muy temprano 
mi mente, en tú busca se enreda.
Intenta encontrar indicios 
de si está noche he soñado 
yo contigo hijo mío 
y ese sueño, cómo era. 

Porque muchos de estos sueños
no dejan en mí recuerdos.
Más que sueños son; quimeras. 

David, ya solo de ti me queda
tus caricias en mis recuerdos. 
Recuerdos, que están siempre 
a la espera 
de revivirlos en mis sueños. 

La esperanza que me queda
es, que en los sueños que tengo, 
que tú siempre estés conmigo 
aunque no siempre cariño,
soñar contigo yo pueda.

David, los sueños que estás conmigo
son; nubes de primavera
que surgen tras las montañas
tan ufanas, tan fogosas van;
anunciando tormentas.

No siempre con ellas llega
el agua que tantos esperan.
Vienen cargadas de ruidos, 
de negruras y asperezas, 
de rayos que con su luz
a la oscuridad despiertan.

David en mi renace la pena 
de que ya tú te hayas ido
y que nunca jamás vuelvas. 
Las primaveras, no siempre  
en sus alas traen la alegría 
que de ellas se espera. 

22 abr 2026

HABLANDO CON DAVID. 2026 - XVII

Hola David mi amor; 
Estamos de nuevo en primavera.
Una nueva primavera sin ti,
donde la vida se regenera y cambia.

El mar se serena y calma, 
cuando se acerca a la arena, 
las nubes saltan y juegan,
las nubes suben y bajan 
y reparten generosas con todos,
el tesoro que ellas guardan.
Con el sol que las rodea y traspasa,
con esos campos arados 
que sedientos, lluvia claman.

Los árboles se despiertan 
por ellos corre su savia 
y muestran sus galas de primavera
por sus muy desnudas ramas.

Las aves van retornando
alegran nuestras mañanas 
con trinos y algarabías 
mientras construyen sus nidos. 
David;
En las intricadas ramas.

Esta mañana temprano 
me ha despertado unos ruidos
y el batir de unas alas. 
Hijo mío; 
han vuelto las golondrinas 
que tanto a ti te gustaban 
verlas, elaborando su nido 
renovando su morada. 

Cuando llegue el verano y volvamos 
a nuestra humilde morada 
donde tu pequeña juega 
y se queda embelesada
con el vuelo de las brunas golondrinas
que anidan en nuestra morada. 

David si las golondrinas hablasen
seguro, que por ti me preguntaran,
ellas notan que no estás, 
que tú hijo mío faltas.

Ellas construyen su nido,
en un rincón de la casa,
donde criaran sus polluelos,
van y vienen con su febril vuelo,
pero ahora ya no cantan.

Nuestras negras golondrinas. David.
Desde que tú no estás; no cantan.
Cariño mío ellas,
respetan nuestro dolor
por ello en silencio ellas trabajan.