15 oct 2026

HABLANDO CON DAVID. 2026 - XXXIV

Entre silencio y olvido 
mi niño está dormido,
en su lecho impersonal 
abrazado por el frio.

Mi niño está en silencio,
mi niño está dormido.
Quizás nunca se despierte
lo abraza la mudez,
y vela su dormir el frío.
  
Hace ya casi tres años 
que él se quedó dormido.
en los brazos de Morfeo 
velado por el silencio y el frio.
Ya no encontramos consuelo
añoramos su presencia
sus caricias y sus mimos.

Mi niño duerme su sueño 
el sueño que es el olvido
ya no escuchamos su voz
ni recibimos sus amor.

Mi niño nos dejó solos
sin su presencia el olvido,
llama sin cesar a la puerta
aunque nunca jamás abrimos.

Mi niño David ya duerme
lo abraza el silencio,
lo velan nuestro recuerdos, 
y nuestro amor eterno.


7 oct 2026

HABLANDO CON DAVID. 2026 - XXXIII

David cariño mío:

El otoño ha llegado en silencio
El otoño ha venido 
con sus nieblas y sus vientos, 
con sus llantos que es la lluvia 
con sus tonos: 
rojos, ocres, amarillento.

Los álamos de la alameda 
se están quedando desnudos 
y nos muestran sus secretos 
entre sus ramas escondidos.

En lo intrincado de ellas 
hay viejos nidos vacíos 
donde hace poco las aves 
alimentaban a sus hijos.

Hoy ya se han quedado solos, 
hoy abandonados han sido.
Las aves ya han volado 
buscando otros paisajes 
donde soslayar el frio.

De los chopos en la ribera, 
sus hojas hoy son barquitos,
que van surcando las aguas
de este sosegado río. 
Los chopos desnudando van sus ramas
dejando que entre el sol
para mostrar sus miserias
y, declaraciones sin voz. 

David; el otoño es melancólico 
y nos vuelve muy mohíno
en otoño se reavivan las penas,
y el dolor se vuelve fino,
cual la hoja de un cuchillo.

David; tú te marchaste en otoñ0
te fuiste tú hijo mío
cual ave que emigró 
y en primavera volvió.
Mas tu nido está vació
y nunca más se ocupó.


1 oct 2026

HABLANDO CON DAVID. 2026 - XXXII

Hola mi amor:
De nuevo contigo a solas 
para poderte decir 
lo mucho que sufro y lloro 
desde que no estás aquí.


Lo que yo lloro en silencio 
mis lágrimas ya no mojan
mi rostro curtido y viejo
en sus abisales cuencas.

Mis lágrimas no son acuosas
son duras, como las piedras
hechas de sal y de hiel
y aferradas a mi piel 
van horadando mis cuencas.


David cariño mío:
el tiempo se va, se aleja
y desde aquellos momentos 
solo me quedan recuerdos 
que mi alma y mi corazón
de ti, cual avaros atesoran. 


Tres años ya se cumplen
desde aquel día 
en que tu ausencia se añora,
se sufre, se pena, se llora...


Tres años casi cumplidos, 
y el dolor de tu ausencia
está muy presente y vivo.


El tiempo que es el olvido 
no adormece este dolor
lo hace más fuerte y fijo.


David; Mi corazón, mi alma,
mi amor te imploran.


Tú te fuiste caminando
andando a solas,
caminando en el silencio,
en ese inhumano silencio qué,
en el sendero mora.


Esa senda que es tan larga
que en soledad se camina,
que solo tiene un sentido
y que hacia atrás nunca mira.


Camino ignoto que no tiene
desvíos tampoco mesura,
del que nadie nada cuenta
de este andar que no termina.


Aquella tarde la habitación
se quedó en silencio 
quedó vacía a sola con su eco. 
En su silencio yo oí
una voz que me decía.
¨No lloréis por mí
recordarme en vida¨
¨Yo en vuestros recuerdos
prolongo mi vida¨


Te fuiste mi amor,
y se quedó vacía tú habitación
y vacías quedaron todas, todas,
todas.
Todas nuestras vidas.