Hola
mi amor;
el tiempo pasa, no se detiene,
nunca
jamás con nadie habla,
ni
interrumpe su caminar
al contemplar esos paisajes
por dónde él pasa.
Él,
solo camina hasta el final
de la jornada
y cuándo está finita,
cuándo está se acaba.
Él
tiempo, sigue con su camino
con otra nueva que ya esperaba.
A
si es nuestra vida cariño mío
caminar juntos cada jornada
compartiendo penas y alegrías
en la rutina de cada día
caminando con el tiempo
que nunca para.
David, ya
no tenemos ilusiones
que nos animen cada mañana.
Ya
no nos quedan sueños
por alcanzar que un día soñara.
Sueños que nos ayuden a levantarnos
cada mañana,
un día y otro a la alborada.
Solo
tan solo la ilusión de ver
a tu hija crecer tan linda, feliz,
bonita y amada por todos
los que te amamos, tanto a ti.
Esto
es mi amor, lo que a esta vida
hoy
nos amarra.
Esto y los recuerdos que hay
en mí.
En mi alma gritan, claman
y bregan, quieren salir.
Intento obviar malos recuerdos
que mi a corazón lastran
con su peso y mal sentir.
No lo consigo una vez y otra,
luchan y pugnan por resurgir.
Ellos siempre están dispuestos,
siempre presentes, están ahí.
Me hieren y duelen cariño mío,
mas no quiero olvidarlos en mí.
Pues, si con ellos lloro y sufro,
con otros recuerdos te encuentro a ti.
En ellos te veo, te abrazo,
te digo, te hablo te siento feliz.
Estoy en ellos, muy cerca,
muy cerca. Muy cerca de ti.
En ellos tengo yo el consuelo
de sentirte que estás en mí.
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