Entre
silencio y olvido
mi niño está dormido,
en
su lecho impersonal
abrazado por el frio.
Mi
niño está en silencio,
mi
niño está dormido.
Quizás nunca se despierte
lo abraza la mudez,
y vela su dormir el frío.
Hace
ya casi tres años
que él se quedó dormido.
en
los brazos de Morfeo
velado por el silencio y el frio.
Ya no encontramos consuelo
añoramos su presencia
sus caricias y sus mimos.
Mi
niño duerme su sueño
el sueño que es el olvido
ya no escuchamos su voz
ni recibimos sus amor.
Mi niño nos dejó solos
sin su presencia el olvido,
llama sin cesar a la puerta
aunque nunca jamás abrimos.
Mi niño David ya duerme
lo abraza el silencio,
lo velan nuestro recuerdos,
y nuestro amor eterno.
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