14 oct 2005

A SUSANA BERÁSTEGUI RUBIO


Este poema lo escribí para Susana Berástegui Rubio, peregrina del Camino de Santiago al que dedicó gran parte de su vida. Susana Berástegui, fue cofundadora de la Asociación de los Amigos de los Caminos de Santiago en Bizkaia. Desde la misma luchó para captar socios y promover los Caminos de Santiago. Fueron tiempos muy duros los del inicio de esta Asociación. Asociación que poco a poco se fue afianzando y que tuvo sus momentos de crisis, como cualquier otra asociación. (Uno de los más importantes problemas de esta Asociación es el no tener un local en propiedad)
Susana ocupó la presidencia de la misma sustituyendo a Ibai Molero. Mucho trabajó para que la Asociación fuese cada vez más grande y el Camino de Santiago llegase a todos.
Aún en la plenitud de su vida, un tumor traicionero se la llevó por otros senderos a andar otros Caminos.
Sus cenizas se esparcieron en el Camino de Santiago muy cerca de Navarrete. En este lugar riojano, ella había comprado un solar con la intención de construir un albergue para acoger a los peregrinos jacobeos. Celebramos un emotivo homenaje en el que se rezaron varios rezos y se leyeron varios poemas escritos por mí. Sus hijos y demás familiares estuvieron acompañados, por un buen número de socios y amigos que nos desplazamos hasta esa localidad en autobús una fría mañana de invierno.
Sirva este poema, como homenaje a esta peregrina del Camino de Santiago, que al igual que otros muchos peregrinos ya caminan por los infinitos caminos del cielo al lado de Jesús y su apóstol Santiago y de todos aquellos peregrinos que como nuestra añorada Susana, abandonaron para siempre las peregrinaciones terrenas.

 

¡HA MUERTO UNA PEREGRINA!

¡Ha muerto! una peregrina.

En el Camino hay pena
ya no anda la alegría.
Los cruceros y las cruces,
perdieron su gallardía.
Las campanas de las torres
doblan en lenta agonía.
Las ermitas e iglesias
están desiertas y frías.
Los ríos, fuentes y arroyos,
ya no canta cual lo hacían
en su caminar errante, lloran,
lloran; a la que cantar querrían.


Luceros, luna y estrellas
ya aquellos pasos no guían,
su fulgor se marchitó, lentamente;
como se apagó su vida.
¡Ha muerto!
¡Ha muerto una peregrina!
¿Peregrina, dónde vas?
¿Dónde vas tú peregrina?
.-Voy en busca del Apóstol,
que esperándome está,
donde ya no se camina.
¿Peregrina, dónde estás?
¿Dónde estás tú, peregrina?
.-Ya soy parte del sendero
por donde tus pies caminan.

¡Ha muerto!
¡Ha muerto una peregrina!

Eres polvo del Camino,
que despiertas con la brisa.
Eres polvo del sendero
que ralentizas la prisa.
Polvo, que anda caminos.
Polvo, que del caminante avisa.
Polvo, que secas la boca.
Polvo, que nublas la vista.
Polvo, que hablas de aquel,
al que acompaña la prisa.
Polvo que besa las flores.
de cardos y margaritas.

Peregrina; ya eres polvo.
Polvo de ese Camino,
que tanto, tanto querías.

Fuiste;
Peregrina en el Camino,
y peregrina en la vida.
Tu corazón se aquilató
en el crisol del Camino,
y en el dolor de la vida.

Peregrina ya eres polvo.
Polvo de este Camino,
que tanto, tanto querías.

¡Ha muerto!

¡Ha muerto una peregrina!


1 comentario:

Anónimo dijo...

esto es una prueba