
CRESTAS DE ESPUMAN TRAEN..
esa ola y otra ola
y una vez que estas pasan,
otras más altas se acercan.
Cuatro tablas mal casadas,
un motor que tose y ronca,
una patera que baila
el triste vals de las olas.
Tienen la oscuridad por delante
en un desierto de olas,
un maderamen que cruje
y con dificultad aún flota.
Nunca saben dónde están,
una ola y otra ola.
Y siempre el azul negro de mar
va por delante en la proa.
Cielo y mar. Mar y olas.
Estrellas que rilan y rilan,
olas que espumas enarbolan.
Miran siempre hacia adelante
acurrucados en popa.
Miradas tristes de miedo.
No a la temida zozobra.
Miedo a nunca llegar.
Miedo a que los detengan.
Miedo, miedo, siempre miedo.
Miedo al hambre,
miedo al miedo.
Miedo; a la opresión y a la guerra.
No tienen miedo a morir.
Sueñan con esta otra tierra.
Un paraíso soñado,
por el que viven y lloran.
El mar no sabe de ansias,
ni de ilusiones y penas.
El mar solo es el medio
por donde van las pateras.
No tienen miedo a morir.
Lo tienen a que los vean.
El mar está hoy furioso
y es tan frágil la patera.
El mar se está llenando de tumbas,
tumbas solitarias y anónimas.
Tumbas; donde nunca habrá "cruces",
ni nombres, tampoco flores, ni rosas...
No tienen miedo a morir,
si al hambre,
a la opresión y a la guerra.
Cresta de espuma trae,
esa ola y esa ola.
Cielo y mar.
Espuma blanca y estrellas.
Y la patera se partió en dos
antes de llegar a tierra.
Tumbas anónimas hay,
entre una ola y otra ola.
En ellas nunca habrá losas,
ni "cruces", nombres, ni rosas...
Cresta de espuma trae,
esa ola y otra ola.
2 comentarios:
Preciosos pasos los de tu exilio. Una delicia
Las soledades y añoranzas al igual que el hambre, agudiza los sentimientos.
Gracias
Publicar un comentario