18 may. 2007

MIENTRAS ARA CANTA Y CANTANDO SUEÑA

Cuando yo era muy joven, casi un niño, hace ya muchos, muchos años, había temporadas que me dedicaba a arar tierras de otros. Las araba con el mismo cariño que si hubiesen sido nuestras. Mientras daba vueltas y vueltas a la besana tras la yunta, recuerdo que cantaba y también soñaba. He aquí aquellos sueños. 
El vasto páramo.
MIENTRAS ARA CANTA Y CANTANDO SUEÑA
Sobre la besana que la niebla cubre
araña la tierra con su viejo arado,
un joven gañán tras la yunta lenta.
La yunta camina despacio, cansina;
se duerme en la arada, se duerme en la tierra.
Tan lenta camina; parece estar quieta.
La yunta parece que piensan; dónde poner el callo,
cómo entra la reja, como se esparrama la húmeda tierra.
La yunta parece que piensan;
sí con ella hieren o dañan a la amada tierra,
si en verdad la abren para hacerla fértil.
Si en verdad la miman, la quieren, la preñan.
Yunta y gañán dan aquella arada, vuelta y más vuelta.
El vasto barbecho tras el rudo arado, roturado queda.
Aquel erial, fría paramera, hoy es sementera.
Como ha cambiado la besana aquella.
Ayer era un páramo estéril y frío;
hoy es un edén para las cigüeñas.
El joven gañán azuza la cansina yunta que duerme la huebra.
Mientras ara canta y cantando sueña.
Mientras ara canta y cantando piensa.
Que cantar es gratis y soñar no cuesta.
Piensa en su amada que en casa le espera.
Piensa en la semilla que esparció en la tierra.
Piensa en el mañana. Piensa en la cosecha,
que dará aquel campo que con sudor riega.
Mientras ara canta y cantando sueña.
Que cantar es gratis y soñar no cuesta.
Ya ha salido el sol, levantó la niebla.
Ya el campo está arado y está a la espera
que derrame el grano, el semen divino
que empreña esta fértil hembra.
Ha pasado el tiempo y el estéril páramo
un vergel ya era.
El cereal dobla la cerviz el grano revienta,
cambió de verde a oro, maduró en la tierra.
El trigo humillado y maduro, la siega espera.
Pronto con él llenan las grandes paneras.
El joven gañán trabaja y canta y cantando sueña.
Que cantar es gratis y soñar no cuesta.
Hoy le dirá al amo que le preste perras.
Para su retoño que está a las puertas.
Para que su hijo tenga una cuna linda
y una canastilla con ropitas nuevas.
El joven gañán trabaja y canta, y cantando sueña.
Que cantar es gratis y soñar no cuesta.
Habló con el amo, le dio la enhorabuena
por la gran cosecha.
Le dijo.- Usted sabe amo, que un hijo me llega.
Que yo necesito que usted me adelante una paga entera.
Qué bien sabe amo, que he trabajado para su cosecha,
los días y noches velando por ella.
El amo, tranquilo le dio otro trago a lo que bebiera.
Y con voz pausada, le dijo al gañán:
Tengo muchos gastos, a ver si te enteras.
Que no puedo darte ni una moneda.
Con los ojos húmedos llegó a su hogar donde a él le esperan.
Y no se atrevió a decirle nada a su bien amada para que no sufriera.
El joven gañán continúa arando las tierras de otros.
Aquellas; las ajenas tierras.
Mientras ara canta y cantando sueña.
Que cantar es gratis y soñar no cuesta.
Sueña que sus hijos nunca araran tierras que no sean;
que no sean; sus tierras.
Mientras ara canta y cantando sueña.
Que cantar es gratis y soñar no cuesta
.

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