1 abr. 2008

A LA MUERTE

Yo sé que cuando uno es joven, nunca o casi nunca piensa en la muerte. La ves tan lejana, que crees imposible que aparezca, aunque las estadísticas digan lo contrario. Hay infinidad de jóvenes que por una causa u otra, mueren cada día y no siempre de muerte natural. Si es licito decir muerte natural a fallecer a esas edades. Cuando llegamos a cierta edad, es fácil pensar en la muerte y mucho más cuando, ves que se van marchando conocidos y amigos cercanos con los cuales, has compartido muchos momentos de tu vida. Unos más y otros menos, nos comemos el coco con el tema de la muerte, como dicen los jóvenes. Por todo ello, hoy cuando subía a lo más alto de un costoso monte con mi bici, vinieron a mi mente estos sencillos y humildes versos que intenté recordarlos durante todo el recorrido para escribirlos y colgarlos en mi blog. La Herradura (Granada) 1 de abril 2008.
A LA MUERTE.
Pienso en ti,
mas yo no añoro tu ausencia.
Sé que tienes que venir,
mas no deseo que vengas.
Cuando tengas que venir,
ven rápida, no te detengas.
Que no quiero yo sufrir
esperando a que tú vengas.
Pienso en ti,
mas yo no añoro tu ausencia
ni tengo ganas de ti,
ni yo deseo que vengas.
Aunque sé que tú un día
no sé cómo, ni sé cuándo
me has de imponer
tu presencia.

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