15 oct. 2011

HOTEL CARVAJAL Y MONFRAGUE

 Feli y Rafa

AL HOTEL CARVAJAL (Torrejón el Rubio)
 
Donde el Tajo y el Tiétar se enroscan sobre sí mismos
para Extremadura poder contemplar
donde las aguas se adormecen en los remansos
cansadas de tanto caminar.
Donde el castillo y el Salto del Gitano,
pugnan uno con el otro por más aparentar,
donde los buitres y las águilas son amos
de los azules cielos que surcan sin parar,
donde los ciervos y otros animales
viven en plena libertad.
Donde el sol, estrellas y la luna se recrean
de tanta y tanta paz.
Donde las nubes se quedaron atrapadas
en las peñas del alto del cordal.
Decimos que hablamos de Monfragüe,
Monfragüe el Parque Natural.
Muy cerca del parque de Monfragüe está;
Torrejón el Rubio y en él, El Hotel Carvajal.

Dos pequeños paraísos de este mundo
que uno desea un día muy pronto encontrar.

Una vez y otra yo me pregunto
¿Por qué nos gusta, en Torrejón estar?

Quizás, esos deseos de una y otra vez,
volver el Parque a visitar;
sea por su belleza innata, belleza natural.
Tal vez sean sus sinuosos senderos
que hienden los bosques de la umbría,
o esos sotobosques que el sol los hace pardear. 
Bosques donde el jabalí vive libre y tranquilo
y el venado berrea sin parar, 
donde linces y  hurones tienen sus guaridas,
lugares, en los que aún pueden procrear,
donde las perdices cantan en las mañanas,
las alondras no dejan el campo de alegrar,
arroyos errantes cristalinos se esconden
entre tamujos, juncales y mimbrales
y los pardos ruiseñor, martínes pescadores
sus orillas nunca abandonaran.

Quizás sean los buitres negros y leonados
que moran en el alto roquedal del Salto del Gitano, 
vecinos de la cigüeña negra y el águila real.
Tal vez sea el Puente Viejo, su Cañada Real,
tal vez el abandonado, Puente del Cardenal.
Puentes que en días muy lejanos conocieron
por ellos otra vida despacio vadear.
Quizás sea el castillo de Monfragüe
castillo que siempre alerta está.
Él siempre se encuentra avizor,
celoso del parque, del río y del lugar.  
Su torre homenaje que desde hace unos años,
enamorada está del Tajo y el Tiétar a la vez,
amores pendientes aún de declarar.
Quizás sea la culpa del cerro de El Gimio, 
vestigios que nos hablan de otros que se fueron
y a su cima solemos escalar y desde lo alto de su peña
podernos extasiar, del Tajo de Monfragüe su ribera
y toda su grandeza, de toda sus belleza,
de todo su poder y majestad.

Monfragüe es la presencia
de la Naturaleza innata difícil de encontrar. 

Quizás, quizás, quizás;
la culpa sea de Monfragüe; 
aunque creo que esa,
no es toda la verdad.

Quizás y solo sea otro quizás,
tal vez sean otros los motivos 
que nos llevan una y otra vez
hasta esta ciudad (Torrejón el Rubio) a caminar.
No creo que sea sólo Monfragüe,
ni su fauna salvaje en libertad,
ni toda la belleza de sus bosques
ni todos sus senderos y su beldad.
No creo que sean estos los motivos
que nos traen una y otra vez
a Torrejón estar.

Pienso que en gran parte el culpable
está en Torrejón: El Hotel Carvajal. 
En él se respira y se siente
todo lo que uno se afana por buscar.
Se encuentra la paz para el espíritu
y para el cuerpo todo el bienestar.

Y esto se debe a:
Ese su buen hacer, a esa cordialidad, 
a su cocina excelente y de gran calidad,
a su trato cariñoso, cercano, amable y familiar,
y otros mil detalles difíciles de narrar.
Son esos mil detalles que hacen,
que te encuentres en tu casa y tu hogar
y nunca jamás tú, te quieras marchar.
Son los mil detalles que a uno da, la felicidad.

Gracias a Rafa y a Feli pareja sin igual
los dueños directores del hotel,
del Hotel Carvajal y a todos los demás. 
Ellos son; los verdaderos responsables,
de nuestro deseo de una y otra vez
volver a visitar el Parque de Monfragüe,
El Hotel Carvajal.

No sólo es Monfragüe el culpable,
qué bello, muy lindo es de verdad.
Qué gran parte de culpa la tiene
y corresponde al Hotel Carvajal.

Espero y son nuestros deseos
mil veces poderlos visitar: 
al parque de Monfragüe y su belleza,
al Hotel Carvajal y su bienestar.
Y disfrutar de sus lindos senderos,
de su fauna salvaje y natural 
de la mesa y mantel del Carvajal
y siempre, siempre y siempre
de vuestro cariño y amistad,
de vuestra compañía sigilosa,
de vuestras atenciones y paciencia,
de vuestro saber tan bien estar.
Mil gracias de verdad os quiero dar.
A ti Rafa por toda tu paciencia y cortesía,
a ti Feli por toda tu simpatía y el cariño
que repartes a quienes lo quieren aceptar,
y a todos y cada uno de vosotros
a todos los demás.

Monfragüe y El Hotel Carvajal.
Dos pequeños paraísos unidos de este mundo
que uno un día anhela encontrar.

A los todos ellos mi amistad y reconocimiento. 
Antonio Rodríguez Sánchez. 
En Torrejón el Rubio (Cáceres) 
15-Oct-2011 siendo las 16,30 horas.
 Eva -Feli - Rafa - Lola


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