4 feb. 2012

LUZ, AMOR, ALEGRÍA PERPETUA

Cuando la tarde cae se levantan las estrellas la oscuridad se hace ama del espacio y de el mismo se apropia, tal y como hace la lluvia cuando cae sobre la tierra.
La oscuridad es el reverso de la luz y con su trabado velo cubre calles y callejas.
La oscuridad es silencio, es monotonía, soledad, tristeza,...
La luz que alumbra mis días es alegría, bullicio, jarana, fiesta,...
Alegría es la luz que alumbra calles, campos, plazas, mares, sierras...
La oscuridad y las sombras crean en torno de ellas, silencios, recelos, duelos, tristezas,...
Con la luz identificamos al amor, con la oscuridad la pena.

Se tú para mí la luz, la luz de mis días, se diáfana y eterna y de mis noches se tú ese lucero que me lleve hasta tu luz que es eterna. Se para mí la alegría, se para mí el fanal que alumbre mi vida desierta y no volveré a sentir soledades ni tristezas y seré yo para ti, el astro que te calienta el que de luz a tus días y el que se lleve tus penas.
Sol mío, ilumina tú mi calle con tus ojos de turquesa que no quiero, que no quiero que en ella moren las penas. Que la luz es el amor y la oscuridad la pena.

1 comentario:

Eva Margarita Escobar Sierra dijo...

HOLA ANTONIO:
¡ME ENCANTA ESTE POEMA! ¡ME ENCANTA COMO ESCRIBES!
MIL GRACIAS POR TAN LINDOS MENSAJES COMO ME DEJAS EN MI BLOG. MÁS ADELANTE, TE HE DEJADO UN MENSAJE EN TU BIBLIOGRAFÍA. QUE ES, MUY INTERESANTE. ESPERO QUE LO VEAS. CUANDO, HAGA PARTE DE TU GRUPO, YA VERAS QUE ME VOLVERÉ UNA BUENA CAMINANTE.
UN ABRAZO GRANDE DESDE AMÉRICA,
EVA MARGARITA