ME DESPERTÉ...
Me desperté sudando una noche de frío invierno,
unos hilos de sudor frío recorrían mi trémulo cuerpo.
Era una noche de frío invierno,
era esa noche en la que el viento
silbaba en mis oídos cual un poseso,
el viento frío como un cuchillo de fino filo
corta el espacio y hiende el tiempo.
Era una noche de frío invierno,
una noche de manto blanco,
diciembre eterno,
una noche de crudo invierno
y yo en mi cama sueño y no duermo.
Mi cuerpo frío exhala un sudor frío,
sudor tan gélido, sudor de muertos.
Me desperté gritando,
yo me despierto gritando
de un duro sueño.
Un sueño que no querría seguir soñando
ni tan siquiera si estoy despierto.
No, no quiero, yo no quiero seguir soñando
ni aun estando muy, muy despierto.
Me despierto una vez más después
de haber soñado terribles sueños.
No, no quiero ni puedo seguir durmiendo.
Cierro mis ojos, sí, yo los cierro,
porque cerrándolos solo pretendo
ver en mi mente, ver en mis sueños
tu lindo rostro, cuerpo perfecto
y tu sonrisa que es de ensueño.
Tú te llevabas, con tu mirada y tu sonrisa,
todas mis penas, todas mis ansias,
todos mis miedos.
Pero hace tiempo que yo no puedo,
no, no yo ya no puedo,
cerrar mis ojos cuando yo duermo,
porque hace tiempo que no te encuentro.
Quizás es que he olvidado tu lindo rostro,
tu bello cuerpo y tu sonrisa,
esa sonrisa tuya que es de ensueño
Me desperté una noche que era invierno
y yo temblaba, temblaba de puro miedo.

1 comentario:
Hola Rodri:
No sueñes, sueños miedosos.
Siempre sueña, con algo hermoso. Tu jardín, no se puede llenar de tristezas o nostalgias.
Bien lo sabes, con tu inspiración, con tus poemas, amamos, soñamos, sonreímos y suspiramos.
Un abrazo de tu amiga Eva
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