... SIRVEN
LOS CAMINOS?
Salí al camino para buscarte,
más tú no estabas.
Más tú no estabas donde quedamos
que me esperases esa mañana.
Quizás pasó por el camino esa mañana,
aquel mozuelo que te miró
y tú quedaste de él prendada.
¿Yo no lo sé?
Eso pensé, que te pasara
Yo te he buscado sin conseguir
poder hallarte esa mañana.
Mi desespero y mi dolor se hizo
patente en mi alma atormentada.
Tomé el camino hacia adelante
con la esperanza, con la esperanza
de encontrarte en el camino
bajo una sombra quizás sentada.
Yo le pregunté a la brisa de la mañana.
Le pregunté; si tú ibas sola o acompañada,
le pregunté al polvo de los caminos,
ese polvo que se mece sobre las rosas
más bellas y más mimadas,
le pregunté al polvo yo por ti,
más él siguió posado sobre la
rosa de aquel rosal, su linda amada
y ni siquiera miró hacia mí,
no vió, mi triste mirada.
En un recodo del camino
bajo un avellano de sombra rala,
hay una fuente muy cantarina
que canta para alegrarnos la caminata
y aliviarnos el cansancio de la jornada.
Y nos alivia con sus aguas
frescas y transparentes que corren
ajenas y desbocadas.
Al caminante las aguas frescas
les quita el ardor de la jornada.
Yo me senté para escuchar
las melodías que ellas cantan
y después de escucharlas,
me decidí a preguntarle,
¿Si tú bebiste, sus claras aguas?
Ellas siguieron cantando
y sin mirarme cara a cara,
sin dignarse a contestarme
ni a decirme una palabra,
siguen cantando junto al camino
por donde pasan.
Seguí mi camino hacia adelante,
ese camino que se dilata,
un recodo otro recodo
y mi camino, jamás se acaba.
Ya, cuando la tarde se resbalaba,
cuando el sol se me ocultaba
bajo un roble de mi camino
te vi sentada.
Estabas triste, estabas, muy solitaria,
tú miraste hacia el camino
y vistes que me acercaba,
corriste hacia mí y en mis brazos,
tú te arrojabas y en ese instante
nació un arroyo al unirse
tus lágrimas con mis lágrimas.
Creíste haberme perdido
y ahora tú me encontrabas.
Juntos muy juntos amor mío
volvimos juntos a nuestra casa.
Los caminos a veces nos alejan
de la persona amada y otras veces
no llevan hasta ellas y nos devuelven
a nuestras casas.
Los caminos sirven
para acercar tu casa,
a mi casa.
1 comentario:
HOLA QUERIDO AMIGO:
HOY, TE CUENTO. QUE, MUCHAS VECES ENTRE FURTIVAMENTE A TU JARDÍN.
PERO HOY, QUIERO DECIRTE QUE ESTAS ESCRIBIENDO COMO NUNCA.¡MUY HERMOSO!
UN GRAN ABRAZO, DE TU AMIGA, EVA.
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