5 feb. 2015

NO, NO SOMOS...


... NIÑOS
No, no jugamos, tampoco somos unos niños
tampoco adolescentes.

Ayer recuerda que te dije que marchaba lejos 
y al instante.
¿Quizás, quizás tú has olvidado que lo dije?
Te dije que por un tiempo no podría ni “hablarte” 
ni tampoco escribirte.

No, no somos niños, tampoco adolescentes,
tan solo estamos muy distantes
y quizás también ausentes.

Si tú me “hablas yo te hablo”,
si no lo haces yo te leo y te escribo,
si tú me miras yo te miro en el espejo,
si no lo haces tú bien sabes que te admiro 
y si no te lo puedo decír cara a cara;
yo lo escribo. 
Si, tú bien sabes que te escribo.

No, no somos niños que jugamos,
tan solo dos colegas amigos que hablamos
cuando algo tenemos que decirnos,
y cuando no podemos decírnoslo:
nos leemos.

No, no somos niños, tampoco adolescente, 
tan solo somos, como bien tú dices
unos pobres soñadores que intentamos,
hacer las vidas más felices y más alegres,
buscamos cambiar las penas por alegrías,
los problemas por ilusiones y esperanzas,
hacer un mundo mejor con nuestros sueños,
unos sueños cargados de ilusiones, de alegrías,
de amores y esperanzas.

No, no somos niños tan solo dos amigos soñadores 
que sueñan con un mundo más feliz, repleto de colores 
un mundo donde los desiertos sean jardines,
y paleta de colores sean sus flores. 
Un mundo en el que sol salga cada día 
tanto para ricos y para pobres.
Un mundo en el que las lluvias hagan 
de los áridos páramos unas vegas muy fértiles.
Un mundo más feliz donde reinen 
los sueños e ilusiones.

No, no somos niños tampoco adolescentes, 
simplemente somos; ingenuos soñadores.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola:
¡Esta poesía esta preciosa! Tiene un toque de ternura y la seriedad que te caracteriza. Me gusta que vuelvas a
experimentar con la ternura.

Tienes dos poesías, que son, para mi, de una ternura, ¡sensacional! adivina cuales son.

Un abrazo.