25 ene. 2016

QUISE YO VER LAS ESTRELLAS

BRUMA EN LOS OJOS.
La noche era oscura, las nubes negras 
tapaban con su manto la linda bóveda.
La niebla del río jugaba entre las peñas 
en las ramas más altas de la arboleda
se enreda con su manto la suave boira.
Su quietud y sus gestos son de una reina.

Quise yo aquella noche ver las estrellas 
y la niebla y las nubes no me dejaron 
que yo las viera.

Caminé por amplias avenidas, 
calles anchas y estrechas 
por jardines de ensueño y callejuelas.
Todo era sosiego la noche aquella, 
era el feudo y el reino de las tinieblas.

La silenciosa noche en que la niebla 
todo lo ocupaba, todo ocultaba, 
calles y plazas, cielo y estrellas.
Algún can vagabundo me salió al paso 
y moviendo su cola me hizo caso.

Caminando sin rumbo, sin orientarme,
llegué yo hasta el puente para mirarte, 
me asomé hacia el río queriendo yo verte,
en el espejo que el agua tiene,
debajo el puente.

A el agua yo no vi, no pude verla
la niebla la oculta con su franela.
Con su capa de seda ocultaba el río, 
el cielo y las estrellas a mis sentidos.

Escuche en el vacío el cantar del agua. 
Las voces de mí río que nunca callan.

Camine por las calles sin rumbo fijo 
pretendiendo yo ver un cielo limpio,  
la niebla y las nubes me lo ocultaban,
no quería ninguno que te mirara.

Caminé por las calles sin rumbo fijo,
y me encontré yo muy solo en ese mundo.


1 comentario:

Eva Margarita Escobar Sierra dijo...

Querido amigo:

Extraño tus visitas a mi blog. Yo no dejo de visitar el tuyo. Son tan lindas todas tus poesías, que no leerlas y releerlas, sería un pecado.

Yo, vivo en mis sueños. Tú, vives en tus realidades, que tienen tanto de sueños, como de fantasías, los míos.

Querido amigo, te extraño, ya que cada comentario que haces a mis poesías es para mí, una enseñanza, una guía.

Cada comentario que yo hago a tu obra, es de admiración, ante el maestro.

Un gran abrazo, tu amiga, Eva