27 jul. 2016

LA LUNA Y LOS...

 ... MARES DE CASTILLA.
Veo tus mares Castilla
jugar con la luna llena
balancearse en la brisa
de noches claras y serenas,
en besanas rectilíneas
de esta tierra fértil, plena
que sueña con lunas claras
y con noches de verbenas.

La luna blanca del Norte,
juega entre las blancas montañas
que hoy se visten de novia
y mañana, con sus vestidos de galas, 
con la corona de oro 
y los collares de plata.

La luna se esconde 
entre los copos de nieve, 
se baña en los espejos de azogue. 
Espejos de aguas calmas.
La Luna juega al escondite 
entre los altos alisos 
que en la ribera se mecen 
y con la brisa de las tardes 
hace sonar sus violines.

Los rayos claros de luna,
se bañan en el albor de la nieve,
y en los espejos del hielo
peina sus largos cabellos
con el peine de marfil 
que muy largas puas tiene.

En los lagos de aguas calmas,
la luna juega con los peces
e ilumina a las ranas 
que en croan entretiene 
entre las ovas y las algas.

En los arboles alineados
de la frondosa alameda,
la luna clara de noche,
entre sus ramas se esconde
y vigila a las parejas
que en sus troncos escriben nombres
en medio de corazones 
atravesados por flechas.

Luna blanca, 
tú que errante te mueves,
tú que cuando quieres te escondes, 
te ocultas tras densas nubes
y juegas al escondite
entre los árboles del bosque.

Juegas tú con las hiniestas
que de platas tú las vistes,
das el color al cantueso
y a las jaras, tú de oro las revistes.

Esos campos castellanos,
mares de mieses y de oro,
en las noches claras de luna
con la brisa navegas luna,
en un bergantin de plata
que con las olas se acuna.

Con sus velas caza brisas
con su quilla corta olas
y un lucero en su cofa
otea un barco pirata,
que se acercaba a la costa.

Mares de Castilla, 
mares de oro y de plata,
Mares, en los que la luna navega 
con su clíper que enarbola 
velas de plata, casco de oro, 
ancla de coral 
y los herrajes de nácar.

La brisa duerme en sus velas
las mece muy lentamente, 
mientras el agua se aparta 
y se escucha en el ambiente 
el canto de caracolas 
y las risas de sirenas 
que se divierten y juegan 
mientras esperan que llegue
la luz del alba, que toca 
su caracola.

En los mares de Castilla
las gaviotas son negras,
los acantilados verdes
que se mecen con la brisa 
la brisa que del Este sopla.

Mares en la vasta castellana,
sus aguas son; de oro y nácar
y la espuma de sus olas; 
de plata.
En ellos la luna navega 
con su velero de estrellas y galaxias.


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