POR AQUEL NUESTROS CAMINO
Dices
que tú no me ves,
aunque
a tu lado camine.
Que
me cruce yo contigo
y
que tú no me saludes,
aunque
te lleve agarrada
de
la mano, no me mires.
Se
que caminas conmigo
por
este largo sendero
que
nos lleva al destino
que
un día tú y yo elegimos
pensado
que en él haríamos
realidad
aquellos sueños
que
juntos un día soñamos.
Pero
un día, un día el sendero
se
nos volvió intrincado angosto,
embrollado,
traicionero, enrevesado
se
nos tornó en un dédalo
que
no encontramos salida.
Y dejó de
ser ese camino
que
nos acercaba al destino,
destino
de nuestros sueños.
El
sendero donde se hacen
realidad
todos los sueños,
el
camino en el que,
caminábamos
juntos
yo
contigo, tú conmigo
y
compartíamos ilusiones,
proyectos,
amores y sueños.
Ahora
camino a solas
por
ese largo camino,
que
ya no tiene una meta,
ni
un destino definido
pues
ya no es un destino
que
yo busco junto a ti;
ya
no es camino que contigo
yo
quisiera vivir, vivir.
Si
durante una jornada
yo
me cruzase contigo
tú
no aguantas mi mirada
te
escondes bajo tus haldas,
intentas,
ocultarte a mi mirada.
Hoy
soy intangible para ti,
cuando
antes lo fui todo,
fui
tu mañana tu noche,
fui
quien velaba tus sueños,
fui
quien caminó a tu lado
sin
preguntarte hacia dónde.
Ahora
camino solo,
te
busco en los recovecos
del
camino,
en
las sombras de los pinos
que
alivian tus ardores,
a
las fuentes les preguntó
sí
han saciado tu sed,
si
te vieron a ti pasar
y
hacia dónde, hacia dónde
te
han visto a ti caminar.
Te
busco y no te encuentro
voy
allanando el camino,
quitando
piedras y espinos
para
que tus pies no sufran,
y
pisen sobre una alfombra,
que
tus dolores mitiguen
mientras
espero a que vuelvas.


No hay comentarios:
Publicar un comentario