Hola
mi amor;
de nuevo tengo la necesidad
de poder hablar un rato contigo.
Estos
días hemos sufrido
una terrible desgracia
que me ha hecho volver al inicio
de estos monólogos contigo.
No, no ha sido en nuestra familia
pero si, en la de un
gran amigo.
Donde
quieras que tú estés,
te ha llegado un nuevo amigo,
un poco más joven que tú
que ha seguido
tú camino.
Un camino sin retorno
ni señas de su destino.
La
oscuridad lo atrapó
y no le dio ni un respiro
para poder rehusar
a ese terrible dolor
que él llevaba consigo.
David
se tú su guía y amigo
acógele entre vosotros tal,
como hicieran contigo.
Que su familia encuentre
ese calor, el animó y el cobijo
entre toda su familia,
y, junto a sus muchos amigos
para poder superar la gran
pérdida que han tenido.
Ya nunca, nada, nada
volverá a ser igual.
La muerte es ese enigma
que todos llevamos consigo,
nunca sabremos donde será
ni cuándo puede actuar.
Jamás pide ella permiso.
Arkaitz hoy ya se encuentra contigo
y los que aquí nos quedamos
sentimos un gran vacío
que nunca se llenará
porque ese es,
y para siempre será
solo, tan solo su sitio
que nadie podrá llenar
lo que en él hemos vivido.
Si el otoño y el invierno
ya de por si son muy fríos.
Vuestra obligada ausencia
hace más gélido y doloroso
el vivir en este sitio,
que a partir de hoy es,
y para siempre será
nuestro particular sitio.
David cariño mío,
se feliz donde tú estés,
acógelo con amor y con cariño
que pueda él encontrar la paz,
en los recuerdos y amor
de todos los suyos.
Arkaitz descansa en paz amigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario