28 nov 2023

HABLANDO CON DAVID


Hola David; 

un día más quisiera contigo hablar.
Cariño mío, hace ya un mes 
que tú te fuiste 
y no, por el pasar del tiempo 
te podemos 
ni un momento olvidar.

Estás presente en nuestros sueños
en nuestras palabras al hablar,
en todo lo que hacemos, 
también en la soledad,
cuando estamos en silencio 
a la hora de pensar en ti
y contigo a solas poder hablar. 

David tú siempre estás con nosotros
y nosotros, contigo;
siempre, siempre, 
contigo hemos estar.

Hoy me gustaría hablarte, 
y contarte una vez más,
cuando viniste al mundo, 
ese día, 
que nunca podré olvidar.

Era un domingo de febrero
radiante, como el que más.

En casa nos preparábamos 
para ir a pasear,
tu mama se sentía indispuesta, 
tu hermano Sergio, 
solo quería jugar.

Nos acercamos a la clínica 
para más tranquilidad.
Y tú ya estabas en la puerta
queriendo ver de este mundo
su fisionomía y de tu familia
ver quienes éramos en realidad.

Allí os deje ingresado 

a ti junto a tu mama,
mientras volvía a casa
para recoger tu ajuar.

Busqué a tu tía Espe 
y no la pude encontrar. 

Ya la tarde era cerrada 
cuando vistes de este mundo, 
la tibia luz que huía
tras el amplio ventanal. 
Luz de una tarde de invierno
que no se quería ocultar.

Eras el niño más lindo 
que nunca vio la ciudad, 
fuiste tan bien recibido 
y en cada uno de nosotros
empezaste tú a sembrar
semillas, nuevas semillas
de una nueva realidad.

Te criaste siempre sano, 

más no te pudimos amar, 
eras junto con tu hermano
el bien más codiciado
que cuidar, guardar y amar.

David fuiste un niño muy amado
en este humilde y sano hogar,
que siempre ha sido y es; tu hogar.


No hay comentarios: