David, te has ido,
como se va la luz al caer de la tarde,
en silencio y despacito
para que nadie se alarme.
Dejaste tras ti un vacío
que yo no puede llenarse.
¿David dónde estás,
que yo no puedo encontrarte?
La luz se va lentamente
tras empañados cristales
que al monte están mirando
donde los pinos y los robles
son de las nubes soportes.
Las perlas translucidas,
vagabundas y errantes
las gotas que besan esos ventanales
se deslizan suavemente
dejando en los pulidos cristales
surcos y a través de los mismos
el horizonte es más grande.
La luz poco a poco se apagaba,
como se extingue en cada suspiro
la vida, que se le escapa.
Aquella vida tan joven
en cama de dolor postrada,
en ella ya no hay consuelo
la ilusión es fugada
la esperanza dejó la habitación
vacía,
como se va la luz al caer de la tarde,
en silencio y despacito
para que nadie se alarme.
Dejaste tras ti un vacío
que yo no puede llenarse.
¿David dónde estás,
que yo no puedo encontrarte?
La luz se va lentamente
tras empañados cristales
que al monte están mirando
donde los pinos y los robles
son de las nubes soportes.
Las perlas translucidas,
vagabundas y errantes
las gotas que besan esos ventanales
se deslizan suavemente
dejando en los pulidos cristales
surcos y a través de los mismos
el horizonte es más grande.
La luz poco a poco se apagaba,
como se extingue en cada suspiro
la vida, que se le escapa.
Aquella vida tan joven
en cama de dolor postrada,
en ella ya no hay consuelo
la ilusión es fugada
la esperanza dejó la habitación
vacía,
la esperanza, hace ya tiempo
en silencio se alejó.
La luz ya se apagaba
la vida ya está extinguida.
de aquella habitación 1019
huyó para siempre la alegría.
Se fue y alejo la esperanza,
tan sólo quedó en ella,
llantos, lamentos
suspiros, penas...
Lágrimas rebeldes pujaban
por surcar las caras arrugadas
La luz ya se apagaba
la vida ya está extinguida.
de aquella habitación 1019
huyó para siempre la alegría.
Se fue y alejo la esperanza,
tan sólo quedó en ella,
llantos, lamentos
suspiros, penas...
Lágrimas rebeldes pujaban
por surcar las caras arrugadas
con rictus de dolor y penas.
Todo ya lo invade
el temor y el miedo
por cómo seguir, el seguir
viviendo?
sin nuestro cariño,
sin nuestro hijo muerto.
Que él ya no está, se fue para siempre,
ya no lo tenemos.
Tan solo de llantos,
suspiros, gemidos y penas
esta habitación
se encontraba llena.
Eran las 4,03 de la tarde aquella
en el almanaque se lee esta fecha
29/10/2023 y domingo es,
y domingo era, cuando el naciera.
En brazos de su madre él dio,
su último suspiro se le fue la vida,
sin ningún quejido.
Con él se marcharon también otras vidas
que estando aun vivas
Eran las 4,03 de la tarde aquella
en el almanaque se lee esta fecha
29/10/2023 y domingo es,
y domingo era, cuando el naciera.
En brazos de su madre él dio,
su último suspiro se le fue la vida,
sin ningún quejido.
Con él se marcharon también otras vidas
que estando aun vivas
si él, no sabrán vivirlas.
Sobre su cama blanca
con mimo y amor vestida
por las manos llenas
Sobre su cama blanca
con mimo y amor vestida
por las manos llenas
de mimos y caricias,
quedó su cuerpo tendido,
lo abandonó su espíritu
y de su aliento él ya carecía.
¿Dónde te has ido?
Que no te encontramos,
que vacío de ti
quedó su cuerpo tendido,
lo abandonó su espíritu
y de su aliento él ya carecía.
¿Dónde te has ido?
Que no te encontramos,
que vacío de ti
nos hemos quedado.
Nos dejaste muy solos
penando en esta vida
que al marcharte,
Nos dejaste muy solos
penando en esta vida
que al marcharte,
se quedó vacía.
Ojos inundados,
corazones rotos
sin encontrar consuelo
ilusión tampoco
completos de penas
nos dejaste solos.
En nuestro pecho late
un corazón cansado
y el silencio grita
en nuestro cerebro
no puede comprender
que tú ya no estés
que no podamos ver
tu cara morena,
Ojos inundados,
corazones rotos
sin encontrar consuelo
ilusión tampoco
completos de penas
nos dejaste solos.
En nuestro pecho late
un corazón cansado
y el silencio grita
en nuestro cerebro
no puede comprender
que tú ya no estés
que no podamos ver
tu cara morena,
linda a la vez
y en ella siempre,
tu sonrisa ver.
El invierno se instaló
en este tu viejo hogar
que un día fuese el edén
de tanta felicidad.
Aunque muchos no lo crean
tú, siguieras viviendo,
en nuestro dolor y llanto
en nuestra enorme pena,
y en todos, nuestros sueños.
Te fuiste pero en nosotros
en nuestro corazón moras
y en ellos tus recuerdos
y siempre en nuestra boca.
y en ella siempre,
tu sonrisa ver.
El invierno se instaló
en este tu viejo hogar
que un día fuese el edén
de tanta felicidad.
Aunque muchos no lo crean
tú, siguieras viviendo,
en nuestro dolor y llanto
en nuestra enorme pena,
y en todos, nuestros sueños.
Te fuiste pero en nosotros
en nuestro corazón moras
y en ellos tus recuerdos
y siempre en nuestra boca.
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