Hola hijo mío, cómo te encuentras?
No pienses que me he olvidado de ti
No pienses que me he olvidado de ti
ni un momento.
Simplemente que no he escrito
Simplemente que no he escrito
lo mucho que te recuerdo
y lo mucho que contigo
estos días dialogué.
Te cuento un poco de nosotros
aunque sé que tú estás pendiente
en cada momento de todo lo nuestro,
y de los muchos, que te queremos
y añoramos tu presencia.
aunque sé que tú estás pendiente
en cada momento de todo lo nuestro,
y de los muchos, que te queremos
y añoramos tu presencia.
Hemos tenido con nosotros
un fin de semana más a Leize.
Ama y yo cada día la queremos más,
si es, que es posible amarla más
de lo que la amamos.
Bien lo sabemos que eso es imposible.
No es posible quererla más
es tan linda que todo el cariño
que se le ha de dar, a la vez se le da.
un fin de semana más a Leize.
Ama y yo cada día la queremos más,
si es, que es posible amarla más
de lo que la amamos.
Bien lo sabemos que eso es imposible.
No es posible quererla más
es tan linda que todo el cariño
que se le ha de dar, a la vez se le da.
Cada vez se parece más a su
padre,
es lista, cariñosa, muy, muy inteligente,
bonita, simpática, tanto qué,
como ella no hay otra, ni la podrá haber.
Aunque pienses que es amor de abuelos,
que también lo es.
La pueden querer tanto cómo nosotros la queremos,
pero no más, esos es imposible, de poderlo hacer.
es lista, cariñosa, muy, muy inteligente,
bonita, simpática, tanto qué,
como ella no hay otra, ni la podrá haber.
Aunque pienses que es amor de abuelos,
que también lo es.
La pueden querer tanto cómo nosotros la queremos,
pero no más, esos es imposible, de poderlo hacer.
Pensamos y es verdad que la
niña
se transforma en otra niña
cuando está a solas con nosotros.
Se porta, como una chica mayor.
Come bien, duerme mejor y no llora
ni da molestia alguna, es obediente
y nada caprichosa, es un cielo de niña,
se transforma en otra niña
cuando está a solas con nosotros.
Se porta, como una chica mayor.
Come bien, duerme mejor y no llora
ni da molestia alguna, es obediente
y nada caprichosa, es un cielo de niña,
mejor que ella no la puede haber.
Obedece a lo que le dice su
amama
y soporta con una sonrisa y paciencia
al chinche de su aitite que le gusta mucho
hacerla rabiar un poquito
y soporta con una sonrisa y paciencia
al chinche de su aitite que le gusta mucho
hacerla rabiar un poquito
jugando con ella, como ha de ser.
Es pequeña claro que sí, muy
pequeña,
pero es el soporte a donde nos aferramos
para poder salir a flote de esta gran tragedia
y con ella y por ella poder seguir viviendo,
pero es el soporte a donde nos aferramos
para poder salir a flote de esta gran tragedia
y con ella y por ella poder seguir viviendo,
seguir resistiendo tan dura perdida.
Nuestras ilusiones y esperanzas
las hemos depositado en ella.
A Dios gracias, ella no se da ni cuenta,
de esa gran carga que cae sobre ella.
las hemos depositado en ella.
A Dios gracias, ella no se da ni cuenta,
de esa gran carga que cae sobre ella.
Sin quererlo lágrimas
rebeldes brotan
de nuestros ojos espontáneamente
cuando sobre nuestro regazo ella se recuesta,
y nos acaricia con sus pequeñas manos,
cuando sobre nuestro pecho su cara reposa,
y nos mira, con esa su miradas llena de ternura
y la muy picara con cara inocente ella nos incita,
a que la digamos y hagamos algunas cositas,
mientras está a la espera de nuevas caricias.
de nuestros ojos espontáneamente
cuando sobre nuestro regazo ella se recuesta,
y nos acaricia con sus pequeñas manos,
cuando sobre nuestro pecho su cara reposa,
y nos mira, con esa su miradas llena de ternura
y la muy picara con cara inocente ella nos incita,
a que la digamos y hagamos algunas cositas,
mientras está a la espera de nuevas caricias.
Mil besos la damos a cada
instante,
mil caricias, nuestras manos
en su linda piel, ellas depositan.
Mil lágrimas resbalan surcando los rostros
y por mil arrugas ellas se deslizan
en ellas se ocultan la alegría de estar con la niña
y esa la gran pena de tu dolorosa ausencia.
mil caricias, nuestras manos
en su linda piel, ellas depositan.
Mil lágrimas resbalan surcando los rostros
y por mil arrugas ellas se deslizan
en ellas se ocultan la alegría de estar con la niña
y esa la gran pena de tu dolorosa ausencia.
Y mirando a Leize con esa mirada de amor
que emana de nuestra alma herida,
contigo se encuentran los que a Lieze miran.
que emana de nuestra alma herida,
contigo se encuentran los que a Lieze miran.
David te has ido, pero tú hijo mío pedazo
de mi corazón roto y de mi alma herida
podré yo una vez más verte, verte...
Con el simple gestos de mirar a Leize
su linda carita.


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