6 ene 2024

HABLANDO CON DAVID 24-II


El silencio ocupó 
toda aquella estancia
donde antes había calor 
ahora se encuentra 
el frío gélido de escarcha.

Partió solo y en silencio, 
como llevo su dolor,
y tras su marcha dejó
un insondable vacío 
que habita en mi corazón.
 
Caminado va el sendero
que retorno no posee
y mirar atrás no puede,
él solo sigue adelante, 
sin mirar hacia otra parte
del camino que ante él 
se va abriendo sin saber 
a dónde va.
 
¿Dónde estás que te buscamos? 
preguntando tras de ti
y respuesta no encontramos
ni señal nos dan de ti.
Todos nos dicen al oído
si queremos escucharles,
que tú estás con nosotros
aquí y en todas las partes.
 
Pero nosotros te hablamos
te buscamos en el entorno, 
y solo te encontramos,
cuando rememoramos
los recuerdos que de ti,
toda una vida guardamos. 

Tú en nuestros sueños te escondes
en silencio en ellos habitas
y te haces tú presente
cuando más te necesitan.
 
¿Dónde estás? ¿Quién te retine?
¿Es que no quieres volver? 
O si volver tú no puedes,
déjanos poderte ver. 
 
En sueño contigo hablo
en sueño tú me respondes,
en sueño cariñó mío 
tus manos puedo cogerte.
 
Abrazarte, como antes
hablar contigo delante
sin jamás ningún testigo 
sin que nadie nos moleste
solo yo contigo a solas.
Contigo, cariño mío.
 
No te ausentes de mis sueños
que yo quiero poder hablar 
cada noche con mi niño. 
Decirle cuanto te quiero,
cuanto yo siento tu ausencia,
y poderle disfrutar en su 
espíritu y su esencia.
 
Que corta son estas noches,
que pronto yo me despierto
yo quiero seguir soñando
mientras estés en mis sueños.
 
No te marches hijo mío,
que aun las estrellas
se pasean por los cielos,
y la claridad que tú ves 
es de la luna, la luna 
que de ti siente ella celos.


No hay comentarios: