10 oct. 2008

MÍ EPITAFIO

Epitafio inconcluso al poeta gaditano Julio Mariscal Monte. Arcos de la Frontera (Cadiz)
Este niño dormido que tiene un nombre (del cual no me acuerdo) en brazos de la Divina Pastora (Iglesia de San Pedro en Arcos de la Frontera) es una buena alegoría a la muerte.

A muchas personas les da miedo de hablar de la muerte, a mí no. Quizás sea porque he vivido cerca de ella. Me explico: Siendo muy joven cuando más la necesitaba murió mi madre y de aquella perdida nunca jamás me he repuesto. Con el paso de los años y ya en su senectud murió mi padre sin que nadie esperase el triste desenlace. Esta muerte me marcó mucho y hoy cuando han pasado más de 7 años aún cada día hablo con él como cuando estaba vivo.
Yo no creo que mis padres han muerto, yo sé que se fueron porque su bastidores (sus cuerpos) se deterioró y no fueron capaces de retener por más tiempo su espíritu, su esencia, su ser... Creo firmemente que ellos ambos están conmigo, muy cerca de mi cada día. Es por ello que aunque no los pueda ver, ni oler, yo si puedo hablar con ellos cada día y escuchar sus sabios consejos. Pues cuando hablo con ellos evoco los días en que estábamos juntos y oigo sus voces y veos sus sonrisas e incluso su muecas de desaprobación. Los siento cerca muy cerca de mí.
En muchas tumbas más o menos suntuosas, más o menos humildes hay escritos epitafios, algunos muy serios y otros no tantos.
Aquí os dejo una insignificante muestra de los mismos.
He ofendido a Dios y
a la humanidad, porque
mi trabajo no tuvo la calidad
que debía haber tenido. Leonardo Da Vinci
Aquí reposan los restos de un ser que poseyó la belleza sin vanidad, el valor sin ferocidad y todas las virtudes de un hombre sin sus vicios. Lord Byron a su perro "Botswain"
Sólo le pido a Dios que tenga piedad con el alma de este ateo. Miguel de Unamuno
Que los amigos aplaudan
La comedia se ha acabado. Ludwig van Beethoven
Aquí yace boca arriba
uno que cayó de bruces
muchas veces en la vida. Antonio Espina
Aquí yace Moliere el rey de los actores. En estos momentos hace de muerto y lo hace muy bien. Moliere
¿Es la vida? Que se ponga. Dedicado a Miguel Gila
Perdone, señora, que no me levante. Groucho Marx
Descansa en paz, querido...
Gracias por dejarnos descansar. Una esposa agradecida
Te la has llevado y
me he quedado sólo.
¡Gracias Señor! no me la merecía. Un marido agradecido
Señor, recíbela con la alegría
con la que yo te la envío. Un marido agradecido
A mi marido fallecido después
de un año de matrimonio.
Con profundo agradecimiento. Una esposa agradecida
Fallecido por la voluntad de Dios,
pero con la ayuda de un... ¡Médico imbécil! Cementerio de Minnesota
La muerte está tan segura de ganar, que te da toda una vida de ventaja
Necesité toda una vida
para llegar hasta aquí


MI EPITAFIO

¿Qué hacéis aquí? Pues yo no he muerto.
¿Qué hacéis aquí? Tristes y llorosos.
Estad alegres pues ya soy libre,
vivo en el viento.
Bajo esta losa de bruñido mármol de color negro,
en la que habéis escrito mi nombre entero,
solo enterrasteis mi frágil cuerpo.
Yo soy espíritu, yo soy etéreo
y estoy contigo, contigo, sin tú saberlo.
Cuando nací y me encerraron en este cuerpo
que a mí me dieron.
Para ser distinto de otros cuerpos
pintaron en él rasgos de mis ancestros.
En esta losa de fino mármol pulido y negro,
quiero que escriban un epitafio para el recuerdo.
Quiero que escriban, escriban esto.
Nunca lloréis, estad contentos.
Pues ahora soy libre, nunca yo he muerto.
Lo que enterrasteis bajo la losa era mi cuerpo.
Mi espíritu es libre y está contigo,
contigo sin tú saberlo.
No vengas más, nunca más llores,
no reces más, no escribas versos
que nunca muere lo que es eterno.
Jamás lloréis, estad contentos;
ahora soy libre como es el viento.
Mi testamento: Cuando yo muera que mi familia que me incineren y repartan las cenizas en dos urnas. La primera que la reciban mi esposa y mis hijos y la esparzan por los campos de La Herradura cerca del mar. La segunda que mis amigos que tanto han subido conmigo al monte se junte una vez más y las esparzan por esos senderos que tanto me gustan a continuación y sin pena alguna (Pues que sepan que estaré en el otro mundo organizando las salidas de senderismo) se junten en torno a una mesa y compartan entre todo lo que lleve para comer.
Como la paz que sugiere este paisaje; así me imagino yo la muerte.

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