22 sept. 2011

CONSUELO

Cuando un ser querido se nos marcha y más cuando esa marcha es repentina y apenas nos da tiempo para hacernos a la idea de que esa partida es irremediable. Esa ausencia, deja en nosotros un vacío, una desazón que nos hace sufrir durante mucho tiempo.
Si nos parasemos a pensar, si el dolor y la impotencia no llenasen nuestros corazones y nuestras almas, si tuviésemos un poco de fe y creyésemos en que hay otra vida después de esta, quizás nuestro dolor sería más llevadero y mucho más liviano.
Yo soy de la opinión de que si un ser querido se nos va, también creo que seguirá viviendo en nosotros y con nosotros a lo largo del resto de nuestra vida si somos capaces de hacerle vivir en nuestros recuerdos. Y de verdad que, os hablo desde mi experiencia personal.

NO ME DIGAS ADIÓS, YO JAMÁS ME HE IDO
Sé que os dejo tristes y desconsolados,
sé muy bien que no encontrareis consuelo
a mi precipitada partida.
Pero ya os lo he dicho, no lloréis por mí,
que aunque yo me he ido 
estaré contigo, contigo, contigo…
Yo nunca me he ido, lo creáis o no     
yo siempre estoy y he permanecido                    
y estaré contigo, contigo, contigo...

Estaré contigo, contigo, contigo…
Si pensáis en mí, si soñáis conmigo,
si me recordáis cuando nos reíamos            
de lo que hacíamos y lo que decíamos.

Yo estaré contigo, contigo, contigo…
y nunca jamás yo me habré marchado
y jamás, jamás yo habré partido.
Jamás, jamás os dejare solos,
y nunca jamás os he abandonado.

No lloréis por mí, sonreír conmigo, 
acordaros mucho lo feliz que fuimos.
Seguiré viviendo en los pensamientos
y en vosotros están todos mis recuerdos
y seré feliz si me recordáis
tal como yo fui y luego soñáis.

Yo estaré siempre contigo, contigo, contigo…

Egoísta fui al dejaros solos,
pediros perdón desde aquí yo quiero,
no tuve el valor de quedarme solo
y fui el primero en partir al cielo.
El dolor es siempre para el que se queda. 
El que parte raudo, jamás él se queja.

Recordarme y soñarme
cuando estéis a solas y nunca lloréis, 
siempre recordar lo que enamora.
Recordar cuanto nos reímos en la vida nuestra 
y si es que sufrimos siempre que lo hicimos
juntos estuvimos.

Queridos míos, soñarme despiertos
tan solo os pido estar muy presente 
en vuestros pensamientos
y así recordar lo feliz que fuimos 
en la vida corta que juntos vivimos.

No lloréis, lloréis, siempre tú recuerda
que estaré contigo, contigo y contigo,
si a mí tú llevas, 
en tus pensamientos en cada momento.

Que jamás me he ido, que lo que se fue, 
fue mi envoltura, lo perecedero, lo que se hace viejo, 
aquello que sobra en el cielo eterno.

El Ser que habitaba en mí, estará contigo, 
si tú me recuerdas, si conmigo sueñas. 
Tan solo eso yo os pido, tan solo, tan solo 
que soñéis conmigo
 

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