7 abr. 2012

PRIMAVERA DE ESPAÑA

 Las imágenes de las fotografías corresponden a las tallas conservadas en la iglesia de Críales en Burgos.

PROCESIÓN DE SEMANA SANTA

Es la primavera en mi pueblo blanco
el mar está en calma, el cielo azulado
la brisa marina trae olor a campo,
que huele el azahar, jazmines y nardos
Por la calle abajo se escuchan tambores
trompetas al paso y alguna saeta que rompe
el silencio de los penitentes que van tras los pasos.
El paso que porta al santo, se ve recortado
sobre el horizonte, como por encanto.

En el horizonte de la calle abajo
no se ve el cielo, se ve levitando
entre los balcones la imagen de un Cristo
en la cruz clavado.
Y Cristo en su cruz, camina, va andando,
encima de los capirotes del humo
de velas y cirios que se van quemando.
Y camina lento el Crucificado,
sobre los claveles rojos, los lirios morados
el humo de incienso y los blancos nardos.

Trompetas y tambores y también los pasos
de los penitentes han enmudecidos como por encanto.
Desde un balcón que está en lo más alto
se escucha el quejido de un cantar quebrado
que rompe el silencio casi ensimismado
que acompaña la imagen del Crucificado.
Es una saeta, oración de un pueblo casi olvidado.
El pueblo que quiere rezar a su Dios,
y rezan a Cristo. Al Cristo lo rezan; cantando.

Cuando calla el canto, vuelven los tambores
a marcar el paso y el capataz con gran decisión;
¡Grita, grita! .-¡Arriba, al cielo! Subamos al santo
¡Arriba muchachos!
Y el paso se eleva, como por encanto
y camina lento, marcando el paso
los cirios, las flores, varales y mantos
con su balanceo al ritmo del paso
acompañan a Dios en su Cruz y le van rezando.

Y Cristo, recorre las calles del pueblo
bendice los campos, cosechas, ganados...
camina despacio salvando balcones,
rozando geranios, oliendo claveles
que cuelgan a su paso desde las terrazas,
y de los balcones en lo más alto.
La luz del nuevo día se va asomando
para ver a Dios por el pueblo andando.

Penitente el pueblo camina tras él
con cirios y velas el paso alumbrando,
otros sobre sus espaldas cruces arrastrando,
cruces de maderas para imitarlo,
e incluso cadenas a sus pies atados,
unos van de negros, otros de morados
y algunos otros se visten de blanco
y unos y otros, todos ellos llevan
sus rostros tapados.

Tambores, trompetas, cornetas, saetas al paso
son ecos del pueblo entre marzo y mayo.
El olor a cera, a incienso, a claveles,
geranios, jazmines, azahar y nardos.
Fragancias de España en la primavera
en Semana Santa, donde el pueblo llano
sale a las calles a expiar pecados,
hacen penitencia y rezar cantando
al Dios de los pobres en la Cruz clavado.

Primavera de España de marzo hasta mayo.

1 comentario:

Eva Margarita Escobar Sierra dijo...

HOLA RODRI: ME GUSTA MUCHO.ES LINDA Y SENCILLA LA FORMA COMO DESCRIBES LA SEMANA SANTA EN ESPAÑA, ENTRE EL PERFUME DE LOS NARDOS, UNA DE MIS FLORES PREFERIDAS,LOS LIRIOS LOS CLAVELES, EL ARREGLO DE LOS BALCONES, LAS MANTILLAS,EL DOLOR DEL PUEBLO QUE LLORA Y LA GRANDEZA, DEL QUE EXPLOTA.
Y DIOS... SOLO MIRA Y SE DEJA ENCONTRAR, DEL HUMILDE, DEL QUE SUFRE DEL QUE EN SU NOMBRE, BREGA HACER EL BIEN A LOS DEMÁS. ¡LASTIMA QUE NO CONOZCAN A DIOS! A EL, LE PIDO A DIARIO, QUE SIEMPRE,ME ENSEÑE A LLEVE ALGO DE SU BONDAD A LOS DEMÁS.
TU AMIGA, QUE LE PIDE A DIOS, QUE TE BENDIGA,
EVA.