28 may. 2015

MI MAR Y YO...

...YO Y MI MAR.

Escucho a mi mar en sueños,
soñando estoy con mi mar.
Sé que ella está llamándome.
Mi mar me echa de menos
al marcharse los luceros,
cuando ella me miraba
y yo ella contemplaba
desde mi alta terraza
desde ese alto otero
contemplo qué el cielo azul
con mi mar se hacen uno
y se dicen un te quiero.

Mi mar y el cielo se abrazan
en el lejano horizonte
donde mi vista no alcanza,
donde la mar y el cielo se esconden
de la miradas extrañas.

Mi mar hoy nota mi ausencia
y sabe de mis añoranzas,
mi mar sabe que no puedo,
no puedo yo hoy contemplarla
estoy tan lejos, tan lejos
que mi vista ya no alcanza
para poder yo mirarla
y mi mano acariciarla
y decirla un te quiero
en la arena de su playa.

Mi mar está impaciente
al contemplar mis ventanas,
las ve cerradas, 
con sus persianas echadas 
ella sabe que estoy ausente
en tierra adentro y lejana.

Mi mar y yo, yo y mi mar,
somos dos enamorados
que hoy estamos separados,
y que notamos la ausencia
de estar juntos y abrazados.

Mi mar hoy está intranquila,
se cansó ya de esperarme,
hoy mi mar está furiosa
de mirar y no encontrarme.

Cuando llega a la playa
donde ella se recrea,
ve la arena inmaculada
en ella aún no hay huellas,
mi mar se vuelve furiosa
a descubrir mi ausencia.

Sabe que yo no he vuelto,
no he paseado por ella,
no me han mojado sus aguas
ni he hablado con ella.

Mi mar y yo, yo y mi mar.

Una gaviota errante 
ha llegado a mi ventana 
me ha traído las noticias 
de mi mar que está lejana.
En su pico ha traído 
un poquito de su agua 
y en sus ojos el reflejo
de sus cristalinas aguas.

Mi mar y yo, yo y mi mar
estamos lejos sin poderlo remediar.

1 comentario:

Eva Margarita Escobar Sierra dijo...

Querido Amigo:

A veces, la vida nos separa de lo que amamos. Por lo cual, siempre, debe ser, la primera vez y siempre, debe ser la última.

Debemos sentir la dicha de descubrir aquello que nos da felicidad, amor y paz y debemos aceptar la nostalgia del adiós, de la separación, Ya, que jamás, sabremos si volveremos a encontrarnos.

Muy hermoso y muy nostálgico.

Un gran abrazo, Eva