4 jun. 2015

EL CAMINO QUE ...

...ME ACERCA A TÍ.
Miro hacia el camino 
que por el valle serpentea 
acompañado de lirios 
de margaritas esbeltas, 
de malvas locas y alegres 
de cardos de flores bellas, 
todos ellos dan color y alegría 
a estas oblongas veredas. 

Verdes y extensas praderas 
se abren ante el camino 
y los pequeños vergeles 
que muestran en rectos hilos 
sus verduras y sus frutos 
y en un rincón de esos huertos 
duermen las siestas perpetuas sus pozos 
con sus herrumbrosas norias 
que ahora están calladas, muertas...

El camino, mi camino, 
pasa delante de la fuente 
que está alegre e inquieta 
y ofrece sus aguas frescas
a aquel, que su sed calmar quiera.
Un olmo de frondosa y linda copa 
le da su sombra espesa,
a la que inquieta resuella.

La fuente da riendas sueltas 
a sus cristalinas aguas
para que estén transparentes 
muy frescas y siempre risueñas.
La fuente sigue riendo ajena,
al caminante con su camino delante
atravesando los valles.

En un momento el camino 
se retuerce en sí mismo
cruza el puente y se detiene
para mirarse en sus ojos 
los ojos, que el puente tiene.

Miro el camino que a lo lejos
se pierde en el valle verde. 
entre densos herbazales, 
las vegas con sus frutales
y los arroyos cantando.

Yo caminante perdido 
que errante camino solo 
por el camino escondido
entre praderas de linos.

Caminar es mi destino
en las noches de desvelo.
Caminando en mis sueños
siempre encuentro el rumbo cierto
que me acerca hasta ti 
y hacen, realidad mis sueños.

Los caminos, esos caminos 
son esos nexos perdidos 
que me llevan hasta ti 
aunque sea mientras duermo.



1 comentario:

Eva Margarita Escobar Sierra dijo...


Querido amigo:

¡Como siempre! ¡Precioso! Está lleno de ternura, de esperanza, tal vez de un sueño, solo un sueño, que también se sueña, realizar.

Mi saludo cordial, con un gran abrazo, Eva