27 feb. 2016

TAN SOLO YO...

... TE SOÑABA.
Me despierto asustado, 
alguien llama a mi ventana 
con impaciencia y con saña. 
Me asomo, mas no es nada, 
solo el viento del Norte 
que, el vidrio golpeaba 
y una lluvia enrabiada hace, 
que mis cristales lloraran.

Miro con tristeza el horizonte,
todo es oscuridad y sarna
aún la aurora tardaba, 
me cobijé en mi cama y soñé, 
soñé conmigo 
aunque conmigo no estabas.

Soñé contigo esta noche 
de lluvia, viento y desgana, 
esta noche, si esta noche 
en la que el viento del Norte 
llama con rabia a mi casa 
y una lluvia impaciente 
el vasto campo regaba.

Soñé contigo mi amor, 
soñé que junto a mi tú estabas, 
soñé; que tu piel de terciopelo 
con mis manos acariciaba, 
soñé; que yo tu pelo atusaba.
Soñaba contigo mi amor, 
mas tan solo, yo soñaba.
Y solo tan solo fue 
un sueño
de una noche muy ingrata.

La lluvia seguía cayendo 
y el viento vociferaba 
con su voz de lobo herido 
que a la luna clamaba.
Mas tú conmigo mi amor,
conmigo; tú no estabas.

Llegó la aurora amor, oculta 
entre negros nubarrones, 
y apenas, de ella se distinguía 
la luz que ella emitía.
entre las nubes girones.

El viento insistía e insistía 
golpeando en mi ventana 
y mis cristales lloraban, 
quizás porque tu no estaba,
quizás porque tan solo,
tan solo yo te soñaba.

1 comentario:

Eva Margarita Escobar Sierra dijo...

Querido amigo:

¡Que ternura de poesía! Demuestras en ella tanto cariño, tanto amor y al mismo tiempo, un poco de impotencia, al ver que solo era el viento del norte, el que tocaba tu ventana. Solo el viento… solo el viento, nada más.

Pero aun así, seguiste soñando... Sueña siempre… siempre. Algún día, tus sueños te darán felicidad.

Crea tu mundo paralelo, donde solo tú y tus sueños sean los dueños y nunca te sentirás solo, porque siempre, ese amor soñado, estará cerca, muy cerca de ti.

Tal vez más cerca de lo que tú crees.

Sigue escribiendo así.

Un gran abrazo de tu amiga de siempre, Eva