28 feb. 2017

SOY UN HOMBRE.


Y PRETENDO SER POETA.
No quisiera ser yo 
la inspiración que se otorga, 
a la fugaz primavera,
ni tampoco yo quisiera
ser la sutil y encantada mariposa 
que con las flores se enreda.
No quiero ser yo tampoco
la hostigada libélula 
que en los juncos y mimbreras
de las frondosas riberas
se muestran y bambolean,
con su enigmática belleza. 
Contemplando la corriente
que ajena al mundo se vierte,
sin detenerse siquiera,
a contemplar la belleza 
que encierran sus riberas. 

No quiero ser yo la flor, 
silvestre de las praderas,
que cuando está más lozana
más ufana y jactanciosa,
es víctima de la guadaña
que en su tallo se ceba.

Tampoco me gusta ser 
el clavel de una maceta, 
que cuelga de un balcón 
en una calle muy estrecha.

No quisiera ser el viento 
que con las mieses juega
en el caluroso estío,
y hace cantar a las hojas 
de arboleda del río,
que más que canto, es quejido.

Soy tan solo, solo eso
la más humilde persona 
y jamás seré maestro.
Solo intento ser poeta,
bardo, de la gente de
los pueblos.

Que como hombre yo soy; 
un poquito vanidoso.

Y es por esto, que os pido 
un poco de comprensión
generosidad y templanza 
en la crítica y la mención.

No soy yo musa de nadie, 
solo soy, lo que vos quieran.
Soy generoso y aquí, 
está la prueba.
Lo escribo para mí y lo cedo, 
a quien leerlo quisiera.

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