
...AMARGA.
El tiempo se
desliza suavemente en la tarde
en un reloj que
nunca se demora.
La alegría de
tus ojos se desvanece,
la pena y el
dolor en ellos se acomodan.
No hay tristeza
que más duela
que el dolor
de la obligada ausencia.
El dolor y la
pena se hacen dueños
siempre que la
soledad el alma llena.
La ausencia
obligada del alma se hace dueña.
Te busqué por
todos los lugares
que un día,
juntos tú y yo visitamos.
Te busqué en
los versos ya escritos
que jamás han
sido publicados.
Mas, en ellos
no pude yo encontrarte,
en aquellos
lugares nunca, has estado.
Te busqué en el
cantar del ruiseñor
que cada noche
canta en el jardín
y nunca, en su
canto te he escuchado.
Te busqué en el
aroma de la flor
más bella del
jardín mejor cuidado
esa flor que
mil veces habías besado,
mas tú, por mi
jardín no has paseado.
Te he buscado
en la fresca brisa del norte,
que trae en sus
alas los recuerdos
de lugares muy
lejanos y de otras gentes,
mas ella, no
tiene recuerdos ya de ti
y las gentes, se encontraban ausentes.
y las gentes, se encontraban ausentes.
Te he buscado
en las hojas caídas
de un viejo
calendario y en ellas comprendí
que tú a mi
lado nunca fuistes feliz.
La tarde se
desliza suavemente
en la esfera de
un reloj que está parado
y sus
manecillas marcan siempre
la hora de un
adiós ya olvidado.
En las noches
de silencio y de insomnio
escucho la
suavidad de tus pasos caminando,
son los pasos
de tu andar en solitario
y de ellos solo
quedan remembranzas
de lo sueños y
recuerdos del pasado.
La noche torpe
y lenta se hace tarda
y mi alcoba es
una cárcel bien cerrada.
Te busqué mas
no pude encontrarte,
tú conmigo ya
no estabas.
Esos versos que
escribí hace ya años
quedaron
olvidados en mi escritorio.
Aquellos
senderos que juntos caminamos
hoy están
cubiertos por las zarzas y por el polvo.
La aurora ya no
luce como antaño,
su luz de la alborada la cubre cada día
los negros y feos nubarrones que emanan
del fondo más
profundo de mi alma.
Los días están
tristes, sus horas son;
amargas y nunca
se acaban,
el sol ya no
trae vida en sus rayos,
las nubes
carecen de lluvia en sus entrañas.
Te busqué, y tú
conmigo hace mucho, mucho tiempo
que ya no
estabas.

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