...TIEMPO.
Hablemos, de gaviotas heridas,
de mañanas que ya carecemos,
hablemos de mentiras escritas,
hablemos de sueños soñados,
hablemos, hablemos, hablemos.
El tiempo, ese tiempo que perdimos,
ese tiempo del cual hoy ya carecemos.
Ese tiempo que no es tuyo,
que no es mío. Ese tiempo
que hace tiempo que no es nuestro.
Ese tiempo. Ese tiempo que hace
tiempo
se nos hizo un inquieto pasajero.
Pasajero, si destino, sin amor,
sin sueños, sin mentiras y sin dinero.
El mañana que no existe,
el mañana en el cual
hace tiempo qué no pienso.
El mañana que no tengo.
El mañana para mí es tan solo,
es tan solo, el momento.
El momento en que cada día despierto.
Este es el mañana que hoy yo tengo.
Yo no hablo de mentiras en mis
versos
y si hablo de engaños,
son; de mentiras en historias
que me invento.
Yo no busco amores de gaviotas
ajenas,
pues tengo en mi nido la que más quiero.
Cuando escribo yo no mezclo lo real
con lo que sueño, creo o me invento.
Las mentiras y los silencios
son figuras que yo invento,
que me gustan escribirlas en mis
versos.
Son figuras que son siempre
socorridas,
y siempre son; un óptimo remedio.
Lo de la gaviota herida
la verdad es que dio juego
y quedo muy bien plasmada
en aquel tan lindo entretenimiento.
Pero nunca yo soñé que nadie
me dijera un “te quiero” que no
espero.
Si alguien se equivocó,
la verdad es que lo siento, pero,
solo yo escribo fantasías, solo sueños,
sueños que nacen en mi cerebro.
O si alguien a mí me pide
que le escriba sobre un tema
concreto.
Y eso es algo a lo que yo, nunca me niego.
El tiempo,
mi tiempo que nada me cura,
que lleno está de sueños,
también de historias
que nacen en mí y que yo me invento.
El mañana, mi mañana que,
como ya he dicho yo ya con él no
sueño
y, que cada día cuando me despierto,
doy gracias al cielo por un día nuevo.
Amores, mentiras, recuerdos y sueños
son para mí figuras,
que yo utilizo mucho en mis versos
y que nunca son nominadas
y si, un buen recurso que encaja en mis
versos.
Y las gaviotas, ¡Ay! Esas gaviotas
que vuelan a veces en mis versos,
heridas o sanas son aves o humanas
qué creó mi cerebro.
Estampa que quizás estén en mis
sueños
y lo que, si digo, que nunca jamás
son una persona real, ni nadie en
concreto.
Seguro que otro día volverán
algunas,
algunas gaviotas a volar o posarse
en alguno de mis versos.
Tiempo.
mentira, gaviotas, sueños,
o
quizás ese mañana en el que no pienso.
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