6 ene 2019

NOCHE DE REYES.

MI CARTA.
Salimos del cuarto donde ella dormía, 
tranquila serena, la vista perdida,
en algún momento sus labios, movía,
pero ni un sonido de ellos salía.

La veo marcharse como fue su vida, 
callada, tranquila, serena, sencilla...
con su faz de niña, con su tez morena
por los muchos días que el sol 
su amigo jugó en sus arrugas.

Cada tarde cuando me despido
de ella, la hago caricias, la digo;
"chiquita, bonita..." la llenó de besos
y ella me mira, me mira, me mira 
con esos sus ojos, que jamás ya brillan. 
Yo sé que no sabe, quién a ella visita,
yo sé que no sabe quién a ella la besa,
la quiere, la cuida, la mima… 
Pero ella me mira cuando yo la hablo,
cuando yo le digo cosas, me mira.
Me mira, me mira, aunque sea, sea 
con esa mirada que ya no es la suya.

Hoy salí a la calle desde su visita 
y la calle era una algarabía, 
canciones y risas, gritos y alegría,
niños muy nerviosos que ríen y gritan,
confetis, caramelos, serpentinas llovían.

Son los Reyes Magos 
a los que una estrella les sirve de guía
recorren las calles de pueblos y villas, 
trayendo regalos a quien se los pida.

Yo vi a Melchor, Gaspar, Baltasar 
con su gran cuadrilla de pajes y gnomos,  
saludando a todos besando a los niños 
lanzando caramelos, a ver quién los pilla.

Y vi yo los rostros de niños y niñas 
mirando extasiados que gran maravilla. 
La linda inocencia, la ilusión, la vida...
Todos ellos tienen su carta escrita
y muchos regalos en ellas solicitan.

Me quedé mirándolos, 
como cualquier niño o niña
y por un momento me invadió la dicha 
de esa inocencia que tenía perdida.

Les escribí una carta a los Reyes Magos 
que frente a mí tenía por si me oían.
A Melchor pedí, con una sonrisa 
para mi pequeña la más dulce agonía.
A Gaspar le dejé en ella escrita, 
que la dejen ir cuando sea el día 
en la inocencia en que ella vive día a día.
Al Rey Baltasar le rogué y rogué 
que la acompañase para que encuentre 
ese camino que a la Gloria guía.   

Espero y deseo que se lo concedan
cuando llegue ese día pues ella es 
y ha sido; buenísima, buenísima. 

1 comentario:

Eva Margarita Escobar Sierra dijo...

Hola, querido amigo:
¡Que lindas cartas has escrito a los Reyes Magos! Espero que te oigan y le traigan a tu "niña" la paz que le pides para ella. Cuando llegue, ese momento, Dios les de, a ti, a tu esposa y demás familiares, la fuerza y la paz que van a necesitar. Es duro ver partir a nuestros seres queridos. Un gran abrazo. Un abrazo muy grande, muy grande. Tu amiga Eva