MI CARTA.
Salimos del cuarto donde ella
dormía,
tranquila serena, la vista perdida,
en algún momento sus labios, movía,
pero ni un sonido de ellos salía.
La veo marcharse como fue su vida,
callada, tranquila, serena, sencilla...
con su faz de niña, con su tez morena
por los muchos días que el sol
su amigo jugó en sus arrugas.
Cada tarde cuando me despido
de ella, la hago caricias, la digo;
"chiquita, bonita..."
la llenó de besos
y ella me mira, me mira, me mira
con esos sus ojos, que jamás ya brillan.
Yo sé que no sabe, quién a ella
visita,
yo sé que no sabe quién a ella la besa,
la quiere, la cuida, la mima…
Pero ella me mira cuando yo la hablo,
cuando yo le digo cosas, me mira.
Me mira, me mira, aunque sea, sea
con esa mirada que ya no es la suya.
Hoy salí a la calle desde su visita
y la calle era una algarabía,
canciones y risas, gritos y alegría,
niños muy nerviosos que ríen y
gritan,
confetis, caramelos, serpentinas llovían.
Son los Reyes Magos
a los que una estrella les sirve de guía
recorren las calles de pueblos y
villas,
trayendo regalos a quien se los pida.
Yo vi a Melchor, Gaspar, Baltasar
con su gran cuadrilla de pajes y gnomos,
saludando a todos besando a los
niños
lanzando caramelos, a ver quién los pilla.
Y vi yo los rostros de niños y niñas
mirando extasiados que gran
maravilla.
La linda inocencia, la ilusión, la vida...
Todos ellos tienen su carta escrita
y muchos regalos en ellas solicitan.
Me quedé mirándolos,
como cualquier niño o niña
y por un momento me invadió la dicha
de esa inocencia que tenía perdida.
Les escribí una carta a los Reyes
Magos
que frente a mí tenía por si me oían.
A Melchor pedí, con una sonrisa
para mi pequeña la más dulce agonía.
A Gaspar le dejé en ella escrita,
que la dejen ir cuando sea el día
en la inocencia en que ella vive día a día.
Al Rey Baltasar le rogué y rogué
que la acompañase para que encuentre
ese camino que a la Gloria guía.
Espero y deseo que se lo concedan
cuando llegue ese día pues ella es
y ha sido; buenísima,
buenísima.


1 comentario:
Hola, querido amigo:
¡Que lindas cartas has escrito a los Reyes Magos! Espero que te oigan y le traigan a tu "niña" la paz que le pides para ella. Cuando llegue, ese momento, Dios les de, a ti, a tu esposa y demás familiares, la fuerza y la paz que van a necesitar. Es duro ver partir a nuestros seres queridos. Un gran abrazo. Un abrazo muy grande, muy grande. Tu amiga Eva
Publicar un comentario